Muchos recomiendan a quienes aspiran a volverse un emprendedor –en especial a los del ramo tecnológico– que las grandes ciudades de la nación son los únicos lugares para triunfar. Después de años de estar en el ambiente emprendedor en Pachuca quisiera ofrecer una perspectiva alternativa.

Cuando se habla de ciudades pequeñas puede ser fácil pensar que el césped es más verde del otro lado. Hay ciertos mitos que rodean a esas ciudades, por ejemplo que no puedas encontrar el talento correcto o que no puedes levantar financiamiento. También existe una escasez de fe en el éxito en ciudades pequeñas. Pero los problemas para las nuevas empresas no desaparecen solo por mudarse a una ciudad que tenga de todo.

De hecho, con muchas empresas abarrotadas en el mismo lugar, las nuevas necesitan de mucho dinero para hacer contrataciones de calidad hasta para recibir apoyo de toda la comunidad y, para colmo, en las grandes ciudades hay poca oferta de eso y una gran demanda.

Existen beneficios reales al lanzar una nueva empresa en una ciudad pequeña: puedes convertirte fácilmente el mejor empleador de la ciudad, presupuestar es más fácil y la comunidad puede terminar amándote.

Discutiendo el primer beneficio, el gran talento es difícil de encontrar sin importar donde estés, pero las ciudades más grandes lo dificultan un poco más para las nuevas empresas. Como un pequeño pez en un estanque lleno de competidores ya bien establecidos, puede que no seas tan atractivo para los empleados, quienes buscan un trabajo con “mayor categoría”.

Pero en una ciudad pequeña, eres en automático un pez más grande, pero el estanque se vuelve más pequeño. Si ofreces una oportunidad única, el talento en el área mirará hacia tu empresa. Reclutar a los mejores resulta más fácil. Sé consciente de la guerra de talentos dentro del área. Evalúa a otras empresas en la región, considera la clase de trabajos que ofrecen y entrega a los candidatos algo nuevo y/o mejor.

Sobre el segundo beneficio, desde la dotación de personal a los gastos generales de la vida diaria, las pequeñas ciudades demandan menos de sus residentes que las grandes ciudades. Los costos reducidos permiten tener un personal más grande que en ciudades grandes, dando eso una ventaja en un mercado global.

Y sobre el tercer beneficio, en ciudades pequeñas la comunidad aboga por los suyos. Las comunidades en ciudades como Pachuca apoyan fuertemente a las empresas locales. Lo cual provee impulso, provee oportunidades y mantiene el espíritu emprendedor elevado. Eventos especiales dedicados a emprendimiento o a la creación de empresas pueden generar mucho valor para las nuevas firmas en esa clase de ciudades. Es mucho más fácil competir contra una decena de nuevas empresas por una parte del mercado que competir contra cientos de esas.

Para volverte realmente local, no te aísles. Participa en eventos locales, patrocina eventos y apoya causas sociales de la región.

Los emprendedores fundan empresas para resolver problemas. Sin importar el momento ni el lugar de creación, los obstáculos casi siempre son los mismos. Al decirle “no” a ciudades más grandes y fijarte en una ciudad como Pachuca y su comunidad, puedes darle a tu empresa una oportunidad de brillar sin las luces de la gran ciudad.

Twitter: @crisramirezes

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