Una de las primeras grabaciones en directo de Queen que surgió inesperadamente, tras una espera de casi 40 años.

El grupo Queen o Reina se formó en 1970 en Reino Unido, dejando en su exitosa carrera un testimonio de 15 álbumes de estudio que dieron inicio en 1973 y concluyeron en 1995.

A la fecha con más de 5 discos oficiales en directo, el denominado Asesinos en vivo contiene un número importante de sus más grandes éxitos que les dieron la fama, un testimonio previo que fue grabado durante una de sus primeras giras del que se tenía pensado que fuera el tercer vinyl de la banda (su álbum debut en vivo), pero a petición del grupo fue suspendida su edición, ya que se tenía prevista en noviembre de ese año la salida de su tercer material de estudio Ataque del corazón escarpado, que los catapultó para ser una banda de renombre internacional.

Respecto del concierto de marzo de 1974 que fue realizado en un local de excelencia: el legendario teatro Arcoíris, de Londres, con una capacidad para 3 mil asistentes, (similar al Palladium de Los Ángeles y del Fillmore East de Nueva York) fue especulado que era demasiado lugar para un grupo relativamente nuevo, pero habían hecho una dura labor durante casi cuatro años, al efectuar diversas presentaciones en clubes, auditorios universitarios y como grupo de soporte, logrando justificar su popularidad cuando se agotó rápidamente el boletaje para el evento en cuestión.

La música fue todo un acontecimiento, ya que la presentación de marzo tenía material para el set, de sus dos primeros trabajos que estaban llenos de hard rock y algo de heavy metal.

La actuación de Queen fue majestuosa desde el momento en que Mercury brincó sobre el escenario en su clásico traje de águila blanco, prenda demasiado ajustada, hecha para él por la célebre diseñadora de modas Zandra Rhodes, que presentaba mangas estilo murciélago en vuelo. Él posaba y se pavoneaba capturando la audiencia en segundos con su presencia escénica y su extraordinaria voz, mientras Brian May, también con un traje (distinto), proveía el contrapunto con su forma de tocar la guitarra. Además, del potente redoblar del baterista Roger Taylor y el bajo de John Deacon que completaba un sonido distinto a cualquier otro que se hubiera oído previamente por el público británico.

Al concluir, la audiencia cautivada de pie les dio una ovación. En noviembre del mismo año se presentaron de nueva cuenta en el Rainbow, con localidades agotadas que fueron aún más espectaculares. Incluyeron material de su tercero álbum de estudio, como la típicamente extravagante interpretación de “Ahora estoy aquí”, que dejo boquiabierta a la audiencia, así como “Loco frío de piedra”, que está considerada por muchos como el primer thrash metal de la historia.

Mercury se mostraba aparentemente bajo los reflectores en lados opuestos del escenario casi simultáneamente.

Los conciertos recibieron aclamación masiva tanto de los admiradores, críticos y prensa, por lo que ganaron muchos fanáticos que hasta entonces habían dudado del potencial de la banda, del que pocos entre los que asistieron a esa actuación icónica podrían haber predicho que Queen iban a convertirse en lo que podría decirse uno de los mejores y más exitosos grupos de rock a nivel internacional y que otros deben haberlo sospechado después de este impactante espectáculo.

El disco salió al mercado hasta 2014 en diferentes formatos, algunos con folletos y suvenires. La cubierta exterior es de color morado y en dorado los títulos de Queen, su clásico logo, el nombre del disco y la leyenda “boletos agotados”, además de la imagen en blanco de Freddie Mercury sosteniendo su barra de micrófono, en la parte posterior los títulos de los tracks, en el vinyl la pieza interior con una foto a color del grupo en la actuación, del lado derecho en recuadros fotos individuales de los miembros de la banda, las fundas interiores con fotos, en blanco y negro y solo un lado a color, los créditos y la foto de los estuches de las cintas almacenadas del concierto. El CD y otros incluyen un folleto, así como un número mayor de melodías, que contiene pistas nunca editadas en otro álbum en vivo de Queen, que lo hace aún más interesante.

Este documento es imprescindible en cualquiera de sus presentaciones para un melómano y más si te consideras fanático de hueso colorado de esta sorprendente banda.

Brian May y Roger Taylor continúan en los escenarios hasta nuestros días como Queen, sin llegar al auge de sus años gloriosos, no obstante, después del éxito obtenido en 2018 en la cinta Rapsodia Bohemia, la cual fue ganadora de varios premios, aunque no es un documental de Queen, ni de Mercury y fue la catapulta para que May y Taylor realizaran algunas giras como Queen and Adam Lambert (The Rhapsody Tour) para su público seguidor, así como nostálgico.

Hasta la próxima. Recuerden, es solo rock and roll, pero nos gusta.

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