Un año difícil ha resultado este 2020. Y como siempre, mi vocación optimista, mi amor por la vida, mi alegría solidaria con la esperanza amorosa, mi esencia de bienquerida, provocaron que escribiera una receta. Había pensado llamarle hechizo pero les confirmaría que efectivamente soy una bruja, la misma que fue quemada nada más por poseer un gran conocimiento, jamás porque de verdad fue mala. Podría reconocerlo como conjuro pero las hadas son demasiado serenas para mi agitado corazón. Así que al descubrir la gama de colores, olores y especias inventadas con el único fin de comprender y aprender a convivir con la gente que no te quiere, acepté que mi receta bien vale la pena.

Ingredientes Una luna en almíbar a punto de turrón Afectos en rebanadas pequeñas Cinco tiernos recuerdos que te reconcilien con la vida Seis amistades solidarias que no se cuecen al primer hervor Dos lágrimas saladas que te llenen de confianza Nueve gotas de confianza Orgasmos naturales al gusto Un corazón grande, quizá con algunas grietas, pero muy rojo y con latidos desordenados Manera de prepararse Espolvorear cada ingrediente encima del corazón. Con un suave masaje amoroso, que debe realizar una mano verdaderamente amiga, presione suavemente ese corazón para que se abra y reciba por generosidad cada una de esos ingredientes.

Se recomienda hacerlo con un delantal blanco como los mejores sentimientos que te inspiran las personas que amas. Es necesaria una cuchara de madera que conserve el olor de tu bosque lleno de pinos bondadosos y ríos sonrientes. Es absolutamente necesario reunir, tener de fondo tu canción preferida o el verso que más te ha conmovido.

Poco a poco el corazón empezará a latir, en cuanto los latidos sean tan fuertes como el mayor milagro de amor que te has imaginado, sean tan nobles como la sonrisa de tu hijo, tan emotivos como una tarde lluviosa, tan amorosos como el momento más inolvidable compartido con todo buen ser humano, tan fuertes que te hacen amar a tus verdaderas amistades pero incluso a quienes te desean el mal, entonces está listo.

Forma de servirse Nada mejor que una mesa llena de bullicio, de ideas, de todos los climas y todas las estaciones del año. Dos servilletas rosas para prevenir manchas traicioneras. El plato debe pertenecer a la vajilla de la honestidad más absoluta y los cubiertos deben estar bañados de auténtica buena fe. Se recomienda compartirlo junto a la foto del hombre que amarás por siempre, de la amiga leal, del amigo que te reconcilia con la vida y de cada persona que siempre creerá en ti. Porque un día nos volveremos a abrazar.

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