Pobladores de las localidades Chinconcoac y Tolago se manifestaban por la contaminación de la minera Autlán

Zacualtipán.- Protestas, impaciencia y expectación causó la visita del presidente de México Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la tierra natal del general Felipe Ángeles, en donde recibió diferentes reclamos y peticiones de la población.

En la ruta para llegar al lugar del evento, metros antes de la entrada hacia el centro de Zacualtipán, sobre la orilla de la carretera Pachuca-Huejutla, pobladores de las localidades Chinconcoac y Tolago se manifestaban por la contaminación de la minera Autlán y pedían, mediante cartulinas, la intervención de AMLO.

Más adelante, en la entrada al centro del municipio, otro grupo de personas acomodadas en hilera, cada una con una cartulina, esperaban el arribo del presidente con peticiones de médicos especialistas para evitar traslados innecesarios, que no haya saqueos en el hospital ni pacientes en los pasillos; así como abasto de medicamentos.

En contraste, trabajadores de la minera Autlán esperaron al titular del Ejecutivo federal afuera de la clínica 22 del IMSS para manifestarse a favor de la compañía, y con pancartas expresaron su postura para que haya “diálogo y paz en las instituciones sólidas”, “si al trabajo, sí Autlán” y “sí a la minería responsable”, entre otras consignas para que concluya el bloqueo en la mina de Naoapa.

Con un clima cambiante, donde los rayos del Sol que quemaban la piel y en minutos nubes grises acompañadas de viento congelante, los pobladores se reunían cerca de las instalaciones del hospital rural del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), algunos esperaban a lo largo de la calle el paso del vehículo que trasladaba a López Obrador.

Cada paso de auto o camioneta causaba entre los habitantes la expectativa de poder ver a AMLO y su comitiva, en sus rostros se notaba curiosidad y sorpresa por la llegada de foráneos a su territorio.

En otro punto, donde la calle principal se divide en dos, diversas personas permanecían en los accesos del hospital con la esperanza de entrar y ser partícipe del diálogo que el presidente tendría con ellos; sin embargo, los lugares disponibles ya estaban ocupados y el acceso era restringido, por lo que tuvieron que conformarse con una pantalla y bocinas instaladas afuera.

La larga espera terminó poco antes de las 14 horas, cuando el presidente arribó al hospital para el recorrido de supervisión y su recibimiento fue con gritos de ¡Obrador! ¡Obrador! ¡Obrador!

  • En contraste, trabajadores de la empresa esperaron al titular del Ejecutivo federal afuera de la clínica 22 del IMSS para manifestarse a favor de la compañía, y con pancartas expresaron su postura para que haya “diálogo y paz en las instituciones sólidas”

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