El escritor Sergio Ramírez Mercado, quien fue galardonado con el premio Cervantes 2017, nació en Masatepe, Nicaragua, en 1942. Fue vicepresidente de su país y cuenta con una larga trayectoria literaria, por lo que ha escrito varias novelas, una de las más representativas es Ya nadie llora por mí, que trata sobre la denuncia de la corrupción.

En efecto, su novela condena la impunidad y corrupción gubernamental, y a ese respecto le preguntaron qué desvió la revolución de la moralidad, a lo que contestó: “Una idea equívoca del poder… Se creía que una revolución no podía ser exitosa si no era para siempre y que el modelo político era el del partido único, para poder hacer con continuidad los cambios. Esa contradicción entre democracia y cambio social era falsa, pero estaba en el alma, también en la triunfante revolución nicaragüense”.

Por otro lado, el problema de la corrupción es recurrente, pero quizá nos recuerda un poema de Borges sobre ello: “Del otro lado de la puerta un hombre deja caer su corrupción. En vano elevará esta noche una plegaria a su curioso dios, que es tres, dos, uno, y se dirá que es inmortal”. Efectivamente, la corrupción no da perpetuidad, y si bien al funcionario corrupto le permite obtener ventajas privadas por el hecho de haber ostentado un cargo público, no es distinto de recibir una mordida. Los efectos nocivos generan conflictos de interés, del tránsito de ida y vuelta o una especie de puerta giratoria, que se refiere al ir y venir de personas entre cargos legislativos o regulatorios y empresas o entes públicos.

Por otro lado, recientemente Sergio Ramírez Mercado recibió el importante Premio Juan Crisóstomo Doria a las Humanidades 2018, distinción que reconoce las aportaciones de ese notable personaje a la literatura en lengua española en la forma de ensayo y cuento, y fue entregada por el rector de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Adolfo Pontigo Loyola. Al respecto, Ramírez Mercado dijo: “Me honra mucho que el premio lleve el nombre de Juan Crisóstomo Doria, un verdadero humanista que contribuyó al desarrollo de la educación. “Esto me pone en camino de reforzar más la identidad que yo tengo con la cultura mexicana… Me siento reconocido por la universidad de Hidalgo, de manera que es un homenaje por parte de México, y creo que es un reconocimiento a las letras centroamericanas y a Nicaragua”.

Finalmente, Ramírez Mercado reconoció a la Feria Universitaria del Libro (FUL). “El que cada año se celebre esta feria, de la cual hay que esperar que las personas aprendan a leer, a ver los libros, todo eso abona al entendimiento del ser humano con la literatura y refuerza el papel de los libros dentro de la vida de las personas. No es cierto que los libros estén desapareciendo, desaparecerán cuando la gente pierda la imaginación”.

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