Otra vez, el año se termina, decoramos el árbol navideño, coloreamos las fachadas de nuestras casas, rayamos tonadas de cascabeles y trineos, preparamos obsequios especiales. Por eso desde aquí voy envolviendo mis regalos y delato sus contenidos:
Los proyectos de investigaciones que hacen visibles a las mujeres, los objetivos de publicaciones que delaten la lucha feminista y las conferencias que destaquen con orgullo que estoy representado a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo es el obsequio que le preparo a cada caballero garza que ha confiado en mi trabajo y de quienes he recibido apoyo, respeto, este orgullo totalmente garza.
Secretos bien compartidos, confidencias para que me critiquen cuando lo merezco y me apapachen cuando lo necesito, mis mejores sonrisas, la competencia amistosa, el sabor agridulce de cada experiencia compartida y lo que nos falta son las revolturas que enredo en papeles llenos de corazones grandes y pequeños para festejar mi amistad con mujeres amigas eternas como Josefina Hernández Téllez, Silvia Rodríguez Trejo, Silvia Mendoza. Elsa Ángeles, Luz Martínez, Alina Peniche y Martha Verano, sororidad sonora en cada mes.
Sonrisas elvirinas, travesuras compartidas, charlas inolvidables, paseos por pasillos, caminatas por paisajes inolvidables, apapachos eternos y amistades con equidad de género para mis mejores amigos como Vicente Castellanos, Rafael Ávila, José Luis Garrido, Manuel Toledo, Antonio Galván Pastrana, Víctor Lazcano, Benjamín Acosta, Víctor Soria y Enrique González Casanova.
Mi alma puma, mi piel dorada, mi sangre azul por esos días en territorios universitarios que me vieron crecer y me convirtieron en alumna, en doctora, en profesora y en amiga por siempre de Francisca Robles, Gloria Hernández Jiménez, Rosalinda Sandoval, Layla Sánchez Kuri, Paz Molina Carreño, Florence Toussaint e Irina Vázquez Zurita.
Palabras bordadas para mi maestro Agustín Cadena, otros libros recién saliditos del horno para Mayte Romo, conocimiento con trazos de sabiduría en cada clase compartida para mis grupos llenos de almas juveniles y de utopías posibles. Párrafos bellos y airosos para mi periódico favorito que cada semana me regala este espacio.
Los buenos recuerdos que mantienen mi amor eterno a mi padre y mi madre. Los encuentros y desencuentros a mis hermanas siempre hermanas. Canciones para alabar la fuerza de su corazón para mi hermano Ernesto. Danzas que hacen un homenaje al coraje para enfrentar la vida a mi cuñada Tere Orozco. La certeza de que pronto estará mejor para mi sobrina Citlali. Poemas eternos y mis besos querendones para los dos hombres de mi vida, esposo e hijo, Alfredo y Baruch, luz de mi vida, Sol de mi corazón.
Y en el paquete más pequeñito, forrado de rosa y moño color violeta escandaloso, una sirena color Luna que intenta reflejar mi amor por la vida, mi fuerza bellairosa. Una sirena de Luna que siempre guía mi vida y que desde este espacio les desea una linda Navidad en este 2016.

Comentarios