Desde 2013, la Comisión Estatal de Derechos Humanos recopiló por lo menos seis casos en los que comprobaron actos de violencia obstétrica, en cuatro de ellos fallecieron los recién nacidos. Por lo que reiteraron el llamado a la Secretaría de Salud de la entidad (SSH) a revisar el tema.

El primer caso registrado de fallecimiento de neonato fue el primero de septiembre de 2013. La madre declaró que después de un diagnóstico de eclampsia y el retraso de atención le notificaron de la muerte. Fue dada de alta el 10 de julio de ese año y regresó al día siguiente ya que los restos de placenta no fueron debidamente retirados.

En los hospitales de Tepeji, el Altiplano y Huehuetla están el resto de los casos de fallecimiento de recién nacidos.

En otro caso un bebé presentó quemaduras en el cuerpo por el mal uso de la incubadora, la queja fue presentada por los familiares de la madre ante la Comisión de Derechos Humanos. Además el hospital obstétrico de Pachuca registra un caso de muerte materna.

La comisión emitió una recomendación general a la SSH por la constante violación de derechos humanos durante la atención médica a embarazadas por muerte materna y neonatal.

Esa instrucción tiene el objetivo de que la SSH identifique deficiencias en los protocolos de actuación o si el personal no se adhiere a ellos.

El documento va dirigido a la secretaría por agravio a las usuarias de los servicios de salud materna, sus familiares, niñas y niños por nacer y recién nacidos de los servicios de salud en la entidad.

El motivo son las violaciones a los derechos de ejercicio individual y protección de la salud, así como la negativa o inadecuada prestación de servicio público ofrecido por las dependencias del sector salud.

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