En un vínculo amoroso deben determinarse normas de convivencia que deben respetarse

Diana Laura Carmona Arochi, Alejandra Escobedo Aguilar, Carolina Villedas Clemente, Angélica Romero Palencia
Área académica de psicología del ICSa

La relación de pareja es una de las formas más comunes de interactuar. En ella se determinan normas de convivencia que deben ser respetadas y cumplidas por los miembros que la componen.

Al iniciar una relación se busca conservarla, por tanto, las personas intentan ser buenos amantes y ser atractivos, mostrar amabilidad, confianza, fidelidad, expectativas en común y comunicación.

Sin embargo, eso no siempre es posible porque existen factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales que amenazan el vínculo.

Un factor de riesgo es una acción o situación que atenta contra el equilibrio, por ejemplo, amenaza a la salud física, emocional y psicológica. Los predominantes en las relaciones de pareja son los celos, la infidelidad y la violencia, los cuales se encuentran íntimamente vinculados con las relaciones amorosas de larga duración.

Los celos se basan en qué tanto control se tiene y/o se quiere tener sobre la pareja y son entendidos como un fenómeno que tiene componentes emocionales como obsesión y necesidad de poseer, cognitivos como son desconfianza e intriga y conductuales que son control y evasión.

Los celos son un modo muy sutil de la violencia, además de estar vinculados con otros aspectos negativos como la infidelidad, el conflicto y el poder.

La infidelidad es la violación de un pacto implícito o explícito de exclusividad en la pareja. Dependiendo del contexto, existen personas que creen que la pareja debe ser exclusiva y el simple hecho de que piense en otra persona es infidelidad; mientras que otros consideran que si no existe contacto físico o relaciones sexuales no hay infidelidad.

¿Por qué son infieles las personas?

Existen factores biológicos y evolutivos que intervienen en las relaciones, uno de ellos es el llamado efecto Coolidge, que significa la preferencia natural de algunas especies, entre ellas el ser humano, por estímulos sexuales novedosos y la pérdida progresiva de interés por los estímulos sexuales repetitivos.

A causa de ese efecto se tiene una tendencia a tener varias parejas sexuales a lo largo de la vida. Otros factores son la satisfacción con la relación y el tipo de relación con la pareja, por lo que ser una persona fiel resulta altamente complicado.

La infidelidad tiene consecuencias entre las que destacan el conflicto, la culpa o la depresión. Al enfrentarse a esas situaciones, las parejas van perdiendo el respeto y la confianza, lo que puede generar aparición de violencia o incremento si ya estaba presente.

La violencia es un problema que impacta en gran medida a la sociedad porque afecta la salud física, emocional y psicológica de las personas que la padecen, sin importar la clase social, religión, sexo, edad, etnia o nivel educativo.

Es importante tener en cuenta los distintos tipos de violencia que pueden darse en las relaciones de pareja, pues muchos de esos son ignorados o se ven como conductas normales.

Las relaciones que tienen alguno de esos factores de riesgo son peligrosas ya que sus miembros pueden manifestar problemas de salud, conflictos en la calidad de vida, problemas sociales y en los casos más extremos la muerte.

Por lo tanto, es indispensable que las personas puedan reconocer esos factores tomando conciencia y evitando normalizar ciertas acciones.

Si identifica alguna de esas situaciones en la relación, se recomienda buscar ayuda psicológica lo más pronto posible porque tienden a ser progresivas si no se atacan a tiempo.

Tipos de violencia

  • Física
    Es la más reconocida y provoca lesiones a través de la fuerza o el uso de algún arma, objeto o, en su caso, sustancia
  • Sexual
    Son aquellos actos verbales o físicos con connotaciones sexuales, incluyan o no la penetración. Van desde el acoso, el tráfico y la explotación sexual, las críticas o burlas sobre alguna parte del cuerpo de la pareja, obligarla a realizar actos sexuales que no desea y no permitirle el uso de métodos anticonceptivos
  • Social
    Es hipervigilancia y restricción al desarrollo de la persona, lo que limita y deteriora sus relaciones sociales (por ejemplo, los celos)
  • Económica
    Consiste en limitar a la pareja en términos económicos, con el fin de controlar y fomentar su dependencia, implica la prohibición de que la pareja gaste su propio dinero
  • Patrimonial
    Se caracteriza por la transformación, deterioro, destrucción o retención de pertenencias personales de la pareja

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