Isabel Arvide es una periodista que ha colaborado en los principales medios nacionales desde 1976.

Fue la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Periodismo en 1984, por opinión. Es identificada por sus críticos comentarios políticos, los cuales, además han sido publicados en novelas, poesía erótica y entrevistas.

Su libro Mis generales, que salió a la luz pública en 2012, resultó controvertido por el tema que desarrolla.

Al respecto, dice:
“He sido (de ellos, a los que se refiere) su mujer, su amiga, su enemiga, su confidente, su terror, su aliada, su espejo, su resonancia, su voz. Por eso el título del libro, que en lenguaje castrense significa, en todas sus letras, que estoy permanentemente a sus órdenes.”

Son numerosos los nombres que aparecen, al igual que los relatos; de hecho, queda al lector establecer el juicio que le merezca la obra.

Arvide, en introducción, cuenta:
“Me han consentido al extremo, me han recibido de pie sin darme la mano, me han amenazado, me han investigado, me han intervenido los teléfonos, me han llevado en su avión oficial, me han invitado a comer con sus esposas.

“Estas, mis historias. Simplemente las he transcrito así sea en forma fragmentaria.

“Al hacerlo no he respetado sino la memoria. De tal manera que el lector encontrará una suma que no necesariamente tiene el resultado previsible.”

Llama la atención la forma en que desarrolla sus conceptos, no se advierte temor o remordimiento.

“No supe, hasta escuchar mi voz frente a la pantalla de la computadora, que también estaba adelantando mucho de mi biografía.

“Su cercanía sin duda ha sido un privilegio.

“No me enorgullece ni me abochorna, no me ha enriquecido ni empobrecido.

“De cualquier modo, consulté (y cita el nombre) antes de sentarme a escribir mis vivencias y no tuve ninguna advertencia, amenaza o siquiera insinuación.

“Dicen que el rencor habla más fuerte que cualquier inteligencia en la naturaleza femenina.

Puede ser cierto. Y, en definitiva, puede estar presente en estas páginas. De cualquier manera, es tiempo pasado. Todo lo que aquí está escrito ya prescribió. Lo vivido no es sino eso, lo que ya fue, lo que no nos pertenece.”

Se advierte el buen oficio de escribir de Isabel Arvide, aunque ya, después, al adentrarse no deja de producirse el asombro, sin olvidar que hay un nombre, el de ella, que se responsabiliza de lo que asevera.

Y concluye en la introducción:
“Estas realidades de la relación militar con las mujeres –siendo yo mujer– junto con la apertura a los medios de comunicación –siendo yo la periodista decana de la fuente militar– son definitorias de la nueva filosofía castrense vigente en el alto mando superior que, espero, sea también generoso con este libro.”

El libro es del Grupo Planeta, bajo el sello de bolsillo Booket.

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