En cierta ocasión, Ricardo Ferretti comentó que preferiría trabajar de barrendero antes que dirigir a la selección nacional de tiempo completo. Por alguna razón, el artífice del término “partidos moleros” está de vuelta para encargarse de comenzar el ciclo de cuatro años rumbo al Mundial de Qatar en 2022. Si bien el Tuca lanzó una convocatoria con varios hombres de su confianza que difícilmente volveremos a ver con la verde, también se convierte en el iniciador de la transición generacional que tanto le urge al Tri.

El primer compromiso del combinado mexicano posterior a Rusia –y todo lo que esto representa– fue ante un rival con ADN guerrero. Si bien Uruguay es reconocido mundialmente como un equipo con más garra que técnica, tres pinceladas de Suárez demostraron lo contrario. Del otro lado, quedan algunos claroscuros para el análisis.

En primer lugar, la juventud: Lozano, Gutiérrez, Guzmán, Alvarado, González y Láinez tuvieron actividad en el cotejo celebrado en la Unión Americana. Si bien no a todos les alcanzó para mostrar sus condiciones, dejaron claro que la necesidad de nutrirse en la cancha y ganar confianza se antepuso al flojísimo desempeño de los más experimentados. La crítica los tiene fichados: Dos Santos fue tibio, Pulido no pesó, Elías estuvo impreciso y Jiménez, pese al gol, no se cansó de fallar.

Como en todo ciclo, la conclusión es inminente. El polémico entrenador Juan Carlos Osorio dirigirá a la selección de Paraguay; Oribe Peralta verá los partidos del tricolor por televisión y Rafa Márquez hará lo propio desde su oficina en el seno del Club Atlas.

Ahora bien, ¿quién más será recortado del esquema que ha dominado las alineaciones por los últimos años? Hombres como el arquero Corona, Layún, los Dos Santos, Fabián o Moreno podrían diluirse paulatinamente de las convocatorias venideras.

En contraste, los jóvenes mencionados líneas arriba ponen presión a las viejas figuras para realizar el pase de estafeta y consagrar un nuevo proyecto, mismo que dependerá en gran medida del entrenador que llegue al campamente azteca. Mientras se espera a la llegada del salvador desconocido, Ferretti tendrá unos cuantos compromisos más. De entrada, ganarle al archirrival en su casa el próximo martes. Probablemente veamos a gente como Aguirre, Lajud, Álvarez y Pineda, solo para darnos color de lo que se avecina en la renovación, justa y necesaria, del representativo mexicano.

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