Tonatiuh Guillén, hoy extitular del Instituto Nacional de Migración (INM), se sumó a la lista de funcionarios que se separa de la administración federal. Aunque, según dijo Andrés Manuel López Obrador, no pareció dimisión voluntaria sino separación obligada.

Lo relevó Francisco Garduño, ya excomisionado del órgano administrativo desconcentrado de prevención y reinserción social de la Secretaría de Seguridad Pública.

Pero se suma como otra ausencia de diferentes mandos en esas complejas áreas del gobierno de la República.

Antes se registró la de Jaime Rochín, comisionado ejecutivo de atención a víctimas. Se conocían las de Omar García, en la Agencia de Investigación Criminal; Felipe de Jesús Muñoz, Investigación de Delitos Federales; Josefa González, Semarnat; Germán Martínez, IMSS; Patricia Bugarín, subsecretaria de seguridad; Patricia Vázquez, consejera en el INEE; Simón Levy, subsecretario de turismo, y Clara Torres, encargada de estancias infantiles.

Se pensaría que llevar a la práctica, dentro de una identidad de principios, acciones identificadas en una norma de conducta, podría resultar un tanto difícil.

PRI, voz de arranque

Tras una sesión extraordinaria del consejo político nacional del Partido Revolucionario Institucional, se puso en marcha el proceso de renovación de la dirigencia nacional.

Quedó establecido que los aspirantes podrán registrarse el 22 de este mes y quienes cumplan con los requisitos realizarán 45 días de campaña: del 26 de junio hasta el 9 de agosto. La elección será el 11 y la toma de protesta el 18.

Según un sondeo, hay seis aspirantes a encabezar fórmulas, entre ellos dos mujeres.

Ivonne Ortega Pacheco, exgobernadora de Yucatán. Ya fue secretaria general del partido durante la gestión de César Camacho.

Lorena Piñón Rivera, tal vez no muy conocida. Militante del tricolor desde los 17 años. En el sexenio anterior fue delegada de la SRE en Jalapa.

Ulises Ruiz Ortiz, exgobernador de Oaxaca. Fue también senador.

José Ramón Martel, fue asesor del excandidato presidencial José Antonio Meade y legislador federal.

Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador con licencia de Campeche. En su carrera se anotan cargos como síndico, diputado federal y senador; así como presidente de la Conago.

El primero que ya hizo públicas sus intenciones fue Moreno Cárdenas, a quien identifican como Alito. Presumiblemente podría participan con él, por la Secretaría General, la hidalguense Carolina Viggiano.

José Narro Robles, exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) por dos periodos consecutivos y quien fuera secretario de Salud en la gestión de Enrique Peña Nieto, el miércoles renunció al partido y en consecuencia a su candidatura para presidir al PRI a nivel nacional.

No obstante, el jueves 13 de este mes, en un desplegado de El Universal hizo señalamientos directos del inminente proceso.

Entre ellos: “La mascarada para imponer a Alito ya comenzó. El PRI enfrenta el riesgo de convertirse en un satélite del partido del gobierno, en un partido testimonial o marginal”.

Y no cedió: “El comité ejecutivo nacional y quienes los han apoyado, son responsables de lo que suceda”.

Olga Sánchez: No soy celosa

Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, tranquila, sin variar su tono de expresión, declaró: “No soy celosa, pregúntenselo a mi marido”.

Eso porque AMLO dijo que Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, era quien encabezaba, por su experiencia y conocimientos, negociaciones en Washington y también encabezaba el grupo responsable de frenar la migración en el sur del país.

Y un tanto mordaz, el presidente comentó que a lo mejor esas deferencias podrían provocar celos entre algunos integrantes del gabinete, aunque pareció que el comentario iba dirigido a la señora Sánchez Cordero, quien, cuestionada al respecto, negó albergar tales sentimientos.

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