Llegó diciembre con sus festividades, donde los 33 hombres y dos mujeres del dinero han acumulado conjuntamente una fortuna, que se estima sea de 149 mil 520 millones de dólares, en sus mesas no les faltará nada, ni a los integrantes del gabinete peñista, ni a los senadores, ni a los diputados, por sus millonarios sueldos y aguinaldos, que como premio les permitió el presidente Peña Nieto por aprobar, en el más puro sentido de obediencia, la más nefasta de las leyes: la Ley de Seguridad Interior. Y claro, en esta oligarquía hay que incluir a los magistrados de la Suprema Corte de la Nación, los mejor pagados del país.
México crece, pero a un raquítico 2.1 por ciento, pero ¿quién crece? Las grandes empresas transnacionales que están asentadas en los diversos sectores de nuestra economía, mientras que las más de 4 millones de Mipymes y los pequeños productores del campo, los cuales dan empleo a 70 por ciento de los mexicanos, se debaten en el rezago tecnológico e innovación.
El 49.9 por ciento del personal que ocupan solo tiene educación básica, ¿cómo van a ser productivas, si no agregan más conocimientos, ni en procesos, ni en productos, mucho menos en mercado? Su rezago tecnológico es evidente, puesto que solo patentan 0.48 por ciento de todas las Mipymes. Por eso no incrementan su productividad ni son competitivas. Sobre todo porque en México fiscalmente son tratadas igual que a las grandes, mientras que en otras naciones solo pagan entre 12 y 14 por ciento de impuesto sobre la renta (ISR), como en Australia.
El modelo económico que desde la década de 1980 aplican los políticos que llegaron al poder, sean priistas o panistas, se sustenta en mantener bajos los salarios, con un mediocre apoyo a la educación, profundizándose la falta de apoyos presupuestales a los centros públicos de investigación y a las universidades públicas, sobre todo a las autónomas, ¿será porque las quieren privatizar?
La política económica nacional deriva del modelo neoliberal, parte de ello es la liberación del mercado de las gasolinas que favorecen a los inversionistas extranjeros, este proceso se inició propiciando la quiebra de nuestra estructura productiva de energéticos, sobre todo la producción de combustibles como la gasolina, diésel y gas.
A pesar de que el “genio de la economía” José Antonio Meade Kuribreña dijo que el aumento de la gasolina, a inicios de este 2017, no aumentaría la inflación, resulta que desde entonces subió más de 100 por ciento, incrementó a todas luces alejado de las expectativas del Banco de México. Vivir con una inflación alta y con salarios bajos es una forma infame y deshumanizada de vivir.
Recordemos que las revoluciones han sido consecuencia del empobrecimiento, si le agregamos la depredación de los derechos humanos y de las prestaciones sociales, como está pasando en México, las protestas sociales no esperarán más; ah, pero la clase política actual ya está tranquila porque, mediante una simulación democrática, aprobaron la Ley de Seguridad Interior.
Haciendo caso omiso de la preocupación y protestas de la sociedad y de la comunidad internacional, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), cuyos titulares Elizabeth Throssell, portavoz, y el alto comisionado Zeid Ra’ad Al Hussein expresaron “que es lamentable que haya sido aprobada” que la milicia sea la que vele por la seguridad de los mexicanos; el aprobarla pondrá en riesgo que se incremente las violaciones de los derechos humanos.
Por su parte, Luis Raúl González Pérez, de la CNDH, exhortó a que se abra un diálogo nacional sobre el modelo de seguridad del país, bajo un esquema que sin inhibir la actuación legítima del Estado preserve y garantice los derechos básicos de las personas.
Lo que pretende Peña Nieto es el control político a ultranza, pretendiendo imponer un proceso electoral fraudulento que haga posible la llegada de José Antonio Meade a la presidencia, para reproducir y profundizar el modelo neoliberal, perpetuando a la oligarquía que ha llegado a empoderarse de las instituciones públicas para su beneficio y enriquecimiento; ¿cuánto piensa usted que se llevará Peña Nieto y familia?
Está en riesgo la paz de la nación, pero lo que sorprende es que ninguno de los candidatos se preocupan ni toman postura, Manuel López Obrador, siempre crítico, hoy sorprende con su “no se preocupen” ¿ya lo habrán comprado?
La Ley de Seguridad Interior como está aprobada es a todas luces anticonstitucional, ¿dónde quedaron la seguridad nacional y la seguridad pública?, ¿desaparecerán? Esta ley es la puerta para el fascismo, ¿acaso querrá dar un golpe de Estado Peña Nieto?, ¿o reprimir las protestas postelectorales para imponer a Meade? ¿Usted qué piensa?

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