Reprueba arzobispo linchamientos

119
linchamientos

Domingo Díaz Martínez indicó que no existe justificación para realizar actos de violencia

Metepec.- La violencia no se acaba con más violencia, todo puede llevarse mejor con el aporte que la Iglesia brinda a la sociedad, a través de la evangelización”, enfatizó el arzobispo de la provincia eclesiástica de Tulancingo.

La mañana de ayer, en el marco de la octava visita pastoral del año y ante aproximadamente 100 pastores reunidos en la parroquia del Señor de Metepec, Domingo Díaz Martínez indicó que no existe justificación para realizar actos de violencia, como los registrados en Metepec, en donde el 27 de septiembre ocurrió un linchamiento, por lo cual una persona falleció y otras tres resultaron heridas de gravedad.

“Nadie tiene permiso de quitarle la vida a otro, por mucho mal que haga. Nadie tiene derecho a quitarle la vida a alguien más, por mucha ambición que tenga o necesidad, o por muy indefensa que sea la otra persona”, puntualizó.

Por lo anterior, expresó su rechazo a lo ocurrido en Metepec, así como a los hechos reportados el 5 de octubre en la localidad Santa María Asunción de Tulancingo, donde presuntamente un grupo de vecinos linchó a tres personas, quienes habrían robado en un domicilio.

Díaz Martínez puntualizó de manera enfática que el pueblo ha perdido la paciencia ante la corrupción y la falta de procuración de justicia, sin embargo, indicó que no por ello deben realizarse actos extremos haciendo uso de la violencia, “más bien se debe exigir a las autoridades una mejor seguridad para el bien de unos y otros”.

Misión pastoral

Durante la visita pastoral y ante las personas congregadas en el templo católico, fueron presentados los integrantes del consejo parroquial pastoral, así como el mapa para ubicar las 33 comunidades que integran la parroquia, entre las cuales seis pertenecen a Tulancingo, tres a Tenango y una al municipio de Honey, en Puebla.

Además, se estableció que la misión es dar apoyo a la feligresía y la población en general, en temas tanto religiosos como de bienestar social.

Nadie tiene permiso de quitarle la vida a otro, por mucho mal que haga. Nadie tiene derecho a quitarle la vida a alguien más, por mucha ambición que tenga

Comentarios