El mismo discurso que hemos escuchado replicar una y otra vez tuvo resonancia ayer en la comparecencia del secretario de Gobierno Simón Vargas ante diputados locales. El funcionario estatal defendió que Hidalgo sigue siendo uno de los estados más seguros; que la inseguridad es un asunto más de percepción que de hecho; y que la entidad está siendo afectada por una ola delictiva a nivel nacional. Solo faltó que se repitiera la frase de que son “hechos aislados”. Como era de esperarse, la bancada de Morena reprobó a Vargas, pues Hidalgo hoy vive una crisis de inseguridad como no se recuerda en la historia reciente. Y no es un asunto de percepción, como quiso hacer parecer a los legisladores. Hay cifras, por ejemplo, de que Hidalgo es el segundo estado con más tomas clandestinas de combustible en todo el país. También hay datos duros en torno a que Hidalgo descendió seis lugares en el Índice de Paz México (IPM) en tan solo dos años. Mientras en 2016, Hidalgo ocupó el primer lugar, hoy está en el sexto, por debajo de Chiapas, Coahuila, Campeche, Tlaxcala y Yucatán. Y en medio de los cuestionamientos de los legisladores, Vargas Aguilar dijo que estaban abiertos a la autocrítica y llamó a los representantes populares a destinar más recursos para combatir la delincuencia, además de trabajar coordinadamente. Fue el propio presidente de la junta de gobierno del Congreso local Ricardo Baptista quien le recordó que recursos sí hay, pero lo que falta es que el gobierno los aplique. Y puso el ejemplo de que existe un subejercicio de 13 por ciento en seguridad, lo que equivale a 68 millones 34 mil 310 pesos. Alguien debería informar al responsable de la política interna de la entidad estos datos, porque de lo contrario, evidencia que no conoce muy bien que digamos la realidad del estado. También mencionó que no existía una carpeta de investigación por la agresión que sufrieron los en ese entonces diputados electos de Morena, durante una manifestación en las inmediaciones del Congreso el pasado 31 de julio, cuando tal acción se hizo pública ante los medios de comunicación por el dirigente estatal de Morena Abraham Mendoza, luego de una marcha multitudinaria a principios de agosto. ¡Que alguien le informe al secretario! De filón. En donde hacen gala de su falta de respeto a la ley es justamente en donde debería ser su templo sagrado: el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo (TSJEH). Resulta que han ignorado un amparo federal que ordena recuperar la custodia de sus dos hijos a un ciudadano.

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