“Lo que vale es el valor de pensar en voz alta, de decir las cosas tal como se sienten en el momento en que se dicen. Ser lo suficientemente temerario para proclamar lo que uno cree que es la verdad sin importar las consecuencias y caiga quien cayere”
José Clemente Orozco

Los Artistas en Retribución Social (ARS) han iniciado su República Mural en Zempoala, Hidalgo. Con 10 murales se dio inicio a un proyecto que se irá incrementando en cuanto a donaciones de obra poética y mural al pueblo. El 17 de noviembre en la calle Zaragoza se dio el primer acercamiento a este proyecto pictórico y literario que el colectivo ARS ha propuesto en equipo con los vecinos de este bello pueblo histórico a 15 minutos de la capital hidalguense. Asimismo, una docena de poemas fueron dedicados al tema: general Felipe Ángeles, Emiliano Zapata y la Revolución a 100 años luctuosos de la muerte de estos dos héroes y patriotas.

Se ha llamado a este proyecto República Mural por parte del colectivo ARS, que hizo equipo con los vecinos, porque se pretende expandir esta iniciativa de interacción entre la ciudadanía y sus artistas a otras poblaciones, pues se pretende retomar la encomienda de la escuela del muralismo mexicano a su también casi un siglo de haberse fundado por el Dr Atl y José Clemente Orozco. Así, se esparce con el arte el compromiso que tienen los artistas con la sociedad, y también fomentan el sentir fraterno entre los artistas.

Se han trazado las primeras líneas de un proyecto que se irá enriqueciendo a futuro. En absoluto tiene fin lucrativo esta encomienda artística, aunque no se puede desligar al muralismo de los asuntos más controversiales, pues es un arte enteramente público, y a veces sus temas tienen cierta connotación social y política; esta es la principal diferencia de aquellos artistas que decoran paredes confundiendo su quehacer con el muralismo mexicano. Cuatro de los grandes maestros del muralismo siguieron temáticas como la historia milenaria de nuestro país, la educación, las injusticias, la desigualdad, la lucha de clases, la identidad nacional, el pueblo contra la opresión, entre otras; los maestros Rivera, Orozco, Siqueiros y el hidalguense José Hernández Delgadillo.

Se hizo la invitación a artistas talentosos y de actitud fraterna para ese encuentro poético-mural. El colectivo ARS se congratuló con las propuestas de los siguientes participantes: Misael Morales, Alexis Figueroa, Juan Manuel Ruiz, Mike Rivera, Raúl Rojas, Jaime Reyes, Ssel Cruz y Hans Giébe, por parte de los muralistas; así como algunos poetas como Iván Peña, Margarito Mendoza, Jaime S Reyes, Alejandro Zenteno, junto a otros bardos invitados. El grupo musical Mayáhuel amenizó la entrega de los murales y previo a la declamación poética. Muchos entusiastas pobladores que asistieron a esta jornada artística en Zempoala conmemoraron un siglo luctuoso de dos de los más grandes generales revolucionarios: Emiliano Zapata y Felipe Ángeles.

“Autofusilamiento”

…Al general Felipe Ángeles

Aquel día, aquel Sol de piel calcárea, de rostro insomne acurrucado entre las burdas piedras, miró a un hombre; miró sus duras penas.

Y el helio rojo de su corazón se cubrió de sollozos por cada temblorosa bayoneta del pelotón aullante, bajo la sombra errante, casi yerta, ante la orden del propio ejecutado.

El mismo Sol, lumbrera miraba el polvo de perfil rajado.

Codiciado el valor de fiera leva de águila en sí, con su filoso sable, con el puño izado lleno de sangre, pues el héroe confrontó la sal, las plomizas balas, de par en par con la agrietada voz en la alborada.

Que el astro en su blancura por vez primera vio, de todos los mortales y su tal pequeñez llena de males.

Cuando una mariposa abanicaba su último suspiro se encendió la pólvora llameante.

La precisión de todos los morteros bien fue determinante para oír al relámpago quien azotó gustoso al enemigo.

Los Ángeles mutilaron sus alas.

Para saberse de este mundo amargo.

Los Ángeles revelaron su casta de símil fiel hechura que la honda noche vasta.

Rauda marea en gránulos de luz al pobre con su cruz de expandido lumpen, cuasi olvidado.

Al hombre defendía con ingenio y bella geometría Siete cuerdas de una guitarra rota llevarían consigo su silencio.

El titilante matiz de lo oscuro, porque oscuridad hubo en nuestro pecho, y nada más
aullante en el acecho.

Que el alba fluorescente caída de la nube tocando al pequeño cosmos de su iris…¿Y qué nos quedará?

Sino lo lumínico y su mirada en ese paredón enmudecido donde nuestro héroe canta al futuro.

Hans Giébe

mural

Comentarios