Huejutla.-

El obispo de Huejutla Hiraís Acosta Beltrán respaldó la posición de su antecesor y actual arzobispo de Chilapa-Chilpancingo Salvador Rangel Mendoza, quien hizo públicas sus reuniones con capos de la droga para pactar elecciones tranquilas en Guerrero.
En ese sentido, Hiraís Acosta explicó que hay condiciones políticas, sociales y económicas que son particulares en el estado de Guerrero, ya que en la diócesis que gobierna Salvador Rangel, debido a la siembra y cultivo de drogas, existen confrontaciones entre grupos del narcotráfico, lo que deriva en violencia.

Justificó que Rangel Mendoza pretende una reconciliación entre las personas, así como mover sus corazones, además de que es cuidadoso de no involucrarse con quienes realizan actividades ilícitas.
Reconoció que la actitud de Salvador Rangel tiene diversas aristas, sin embargo, sus críticos deben comprender que el papel de un pastor en una diócesis es conciliar; asimismo, su labor es sensibilizar a los jefes de los cárteles para respetar la vida de todos y evitar más muertes de inocentes, indicó.

Explicó que los obispos no aplican la ley, ya que para eso existen las autoridades, sino que tratan de que haya amor a Dios y paz social.
Hiraís Acosta puntualizó que es correcto el trabajo de Salvador Rangel, quien es criticado, pese a que solo busca preservar la vida.

Hiraís Acosta respaldó la posición de su antecesor y actual arzobispo de Chilapa-Chilpancingo Salvador Rangel, quien hizo públicos sus encuentros con líderes del narcotráfico para pactar elecciones tranquilas en Guerrero

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