Respira Ciudad de México media tonelada de residuos fecales al año

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Ciudad de México.-
El fecalismo es un grave problema de salud en la Ciudad de México, anualmente se emite al aire de esa entidad media tonelada de residuos fecales, lo que representa un factor potencial de transmisión de enfermedades, alertó una especialista.
“Es tanta la materia fecal expuesta al medio ambiente, que al deshidratarse se convierte en polvo, que es arrastrado por el viento; es así que se convierte en causa de varias enfermedades”, explicó Irma Aburto López, experta en salud pública de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La clasificación de enfermedades infecciosas transmitidas de animales a humanos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que 53 de 174 padecimientos son transmitidos por perros, entre las que se encuentran la leptospirosis, sarna, rabia y teniasis, una enfermedad parasitaria intestinal.
“Existen otras enfermedades que se pueden transmitir como el cólera, gastroenteritis viral o bacteriana, además de propiciar la proliferación de la fauna nociva”, agregó la especialista.
Las últimas cifras obtenidas en 2014 por la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies arrojaron que en el país existen cerca de 23 millones de perros, de los cuales 70 por ciento está en situación de calle.
El Estado de México y la Ciudad de México son las entidades con mayor número de perros y gatos en situación de calle.
En la capital del país la cifra se calcula en cerca de 1.2 millones de perros callejeros, en el Estado de México se estiman 5 millones de canes y felinos en la misma situación.
Sin embargo, Aburto López aseguró que no solo perros y gatos son los responsables de generar ese tipo de desechos.
“Una parte considerable son heces de humanos. Hay mucha gente que no está habituada a vivir en las ciudades y cuando llegan a ellas siguen con la costumbre de defecar al aire libre”, subrayó la experta.
Indicó que el problema es también una cuestión de falta de civilidad y malas costumbres. “Por ejemplo, si un niño tiene ganas de ir al baño, la mamá lo pone entre los carros para que defeque, ¡así de simple!”, lamentó.
La especialista refirió que si no hubiera luz eléctrica en la ciudad y si las heces fueran luminosas, podríamos alumbrarnos con ellas por las noches.
Aburto López explicó que la mejor forma de evitar esa situación es ser responsables y fomentar acciones civiles como recoger los desechos de las mascotas, y en el caso de las personas cambiar de hábitos y utilizar el sanitario.

Es tanta la materia fecal expuesta al medio ambiente, que al deshidratarse se convierte en polvo, que es arrastrado por el viento; es así que se convierte en causa de varias enfermedades”

Irma Aburto López
Experta en salud pública de la UNAM

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