Inicio Especiales Crónica Reúne 38 Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya a 900 cocineras

Reúne 38 Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya a 900 cocineras

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Santiago de Anaya.- El Sol cae aplomo en el Valle del Mezquital, pasa el mediodía; una avenida larga conduce a la cabecera municipal de Santiago de Anaya, a donde muchos tragones se dan cita cada año para degustar una gran variedad de platillos considerados exóticos y exquistos preparados con la flora y fauna de la región.

Las carpas verdes alojan centenares de puestos que dan vida a la 38 Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya en los que se venden quesadillas de gualumbos, escamoles, quelites, flor de calabaza, entre otras, que la mayoría acompaña con litros de pulque de coco, avena, piña colada, fresa y guayaba.
Jabalí y conejo son algunos de los alimentos que los asistentes disfrutan en tacos envueltos en tortillas negras; fueron pocos los puestos que en esta edición ofrecieron variedades como zorrillo, tlacuache o víbora de cascabel. Incluso, los tradicionales xamues que otros años adornaban los puestos esta vez fueron escasos.

Sin embargo, la fiesta no pierde su esencia y desde las primeras horas de la mañana reunió a 900 cocineras de la región para el concurso del platillo tradicional; así, en sus cazuelas sobre largas mesas de manteles blancos demostraron porque la cocina del Valle del Mezquital es tan emblemática que cada año es celebrada con fiesta en su honor.

Los participantes se lucieron con gusanos de maguey, xincoyote y chinicuiles acompañados de exquisitas salsas.
El conejo en mole de olla con xocoyol fue el platillo que obtuvo el primer lugar en ese concurso, fue preparado por Teófila Pérez; en tanto, el segundo sitio fue para Irma Gómez Monter que preparó un platillo con gualumbos con flor de garambullo, y el tercero para María Guadalupe Gachuz, con mixiotes de escamoles con flor de calabaza.

Así, con sus cientos de invitados, esa fiesta que tiene como anfitrión a la comida se consolida desde hace 38 años como una de las más representativas del Valle del Mezquital; artesanías, ropa típica y plantas de la región se venden entre los pasillos inundados por el aroma de chinicuiles tostados.

“Si corre o vuela a la cazuela”, es la frase que ha vuelto representativa a la muestra gastronómica de Santiago de Anaya, evento que hasta hoy garantiza que las recetas de las cocineras de hidalguenses se mantengan vivas y se transmitan de generación en generación.

La música, las micheladas, pero sobre todo, las ganas de comer, son los elementos principales de la celebración que continúa hoy con el concurso de postres y bebidas.

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