Ciudad de México.– Cruz Azul le puso un granito de esperanza a su andar en el torneo. La plantilla celeste mostró entereza ante la adversidad y revirtió un marcador en contra para adjudicarse el triunfo de 2-1 sobre Necaxa con goles de Milton Caraglio y Édgar Méndez, así cortaron una racha de cuatro partidos sin conocer el triunfo.

La semana para los de La Noria no había pintado nada bien entre polémicas, señalizaciones y videos apelando a la unión del equipo. Pese a todo, la institución buscó un cierre positivo, hasta con camión nuevo, y ayer sumó tres puntos para darle marcha a lo que podría ser el regreso del subcampeón.

Nada pintaba bien; previo al cotejo, Pedro Caixinha perdió a Elías Hernández por lesión muscular en el calentamiento. Una vez iniciadas las acciones, el Rayo se plantó dominante y de la mano de su figura Brian Fernández inició lo que podría ser una auténtica tormenta.

El argentino construyó su propia jugada que finalizó con un disparo, pero la pelota la estrelló en su compañero Martín Barragán, todo parecía perdido, sin embargo, el entusiasmo de Brian le hizo recuperar el esférico, rearmó y se apoyó en el mismo Barragán, ante la mala marca de Pablo Aguilar e Igor Lichnovsky, para aniquilar a Jesús Corona y abrir el marcador con cinco minutos en el reloj.

El regreso al segundo tiempo fue entre una auténtica tempestad con el conflicto que surgió entre Aguilar y Méndez al finalizar la primera parte, controlados por Javier Salas y Jesús Corona. Pero no todo era negativo, pues quizás esa discusión sacó lo mejor de cada uno para salir con más fuerza y ser los que propusieran en la siguiente parte.
Por fin los celestes pudieron encontrar su recompensa. La igualdad llegó con el remate de cabeza de Caraglio ante la marca de Brayan Beckeles; el argentino puso el 1-1 al minuto 61 tras un centro desde la banda izquierda de Roberto Alvarado.

La plantilla remó contra las críticas y los pronósticos de tormenta eléctrica. Apareció el español para firmar la proeza del 2-1. Yoshimar Yotún, recién ingresado al campo, condujo por el centro y rebotó con Cristian Calderón, la pelota quedó a merced de Méndez para la definición bombeada. Así, la Máquina parece encender el carbón para encarrilarse y atender al llamado de Ricardo Peláez con tiempo suficiente para rescatar el Clausura 2019.

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