Pachuca.- Hasta agosto de este año, la SEPH había recibido 210 quejas por acoso escolar en planteles de educación básica, que engloban violencia psicológica, sexual, física, verbal, cibernética y exclusión social; uno de esos casos fue el de Cinthya, una niña que cursó el cuarto año de primaria y sufrió violencia de parte de sus compañeros.
Cinthya es tímida, muy reservada, recuerda cómo durante el año pasado fue víctima de las agresiones de sus compañeros y la omisión de las autoridades escolares. Su madre relató que en una ocasión, echaron tierra en la lonchera, su almuerzo se contaminó porque sus compañeros le hicieron una broma para que se quedara sin comer.
“Cuando vi la lonchera sucia le pregunté que había pasado, me dijo que se le cayó, para que no me enojara tiró la comida y no me dijo lo que le habían hecho, no sé cuándo comenzaron a pasarse con ella, pero poco a poco se fue apagando, no me decía nada y las maestras tampoco”, relató en una breve charla.
Un par de meses después, los mismos compañeros la sentaron a la fuerza en un hormiguero, llegó con unas ronchas y lloraba mucho, me dijo de nuevo que se había caído, no me dijo lo que le hicieron, pero ya la noté muy mal, fui a la escuela y otras compañeras suyas me dijeron lo qué le hacían, a veces le quitaban sus cosas y las aventaban al bote de la basura, a veces se burlaban de ella, la pasó muy mal.
Cinthya parece no escuchar lo que su madre relata, es callada, no participa en la conversación, parece ausente, su madre relató que buscó a las maestras y a la directora, quienes dijeron que no se habían percatado de la situación, “después de muchas vueltas, vi que no iban a solucionar nada, decidí cambiar a mi hija a otra escuela, donde supiera que estaría mejor, y que yo estaría informada de lo que le pasara”.
El reporte fue realizado, dio a conocer los hechos ante la SEPH, pero nunca dieron seguimiento, nunca citaron a los padres de los agresores, eran de su mismo salón y dos más de quinto o sexto año.
La encargada del departamento de convivencia escolar, registro estatal de prevención, atención y erradicación de violencia escolar Yaotzi Tapia Montiel detalló que la plataforma busca tener un registro puntual de casos de violencia escolar y así contribuir en la solución de la problemática.
Explicó que dicha plataforma tiene dos funciones específicas, la primera es tener un registro de casos de abuso escolar enmarcado en la ley, que genere cifras oficiales para su estudio y aplicación de políticas públicas efectivas para su prevención y erradicación.
La segunda función es darle seguimiento a los casos de violencia escolar, ya que se busca que esta plataforma sirva como una ventanilla de acercamiento de padres de familia y alumnos inmersos en acoso escolar, tanto de la parte agredida como los agresores, para que se les canalice con la instancia que les brinde atención.

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