Tulancingo

 

Yo estoy con la gente, donde se siente un agravio o una molestia, intervendremos para conciliar

, puntualizó el gobernador Omar Fayad Meneses respecto a la polémica que generó la construcción del gasoducto Tuxpan-Tula a cargo de la empresa TransCanada.
Lo anterior lo manifestó luego de conocer que en distintos municipios, ubicados en la Sierra Otomí Tepehua y la Huasteca, los habitantes se oponen a la construcción de dicho gasoducto, principalmente por los daños ecológicos que ocasionaría.

Nos interesa que la gente se dé cuenta que si tenemos los gasoductos adecuados y logramos producir energía eléctrica más barata, tendremos energía más barata; que si producimos gas natural las empresas se verán interesadas en instalarse aquí, entonces habrá más fuentes de empleo

, explicó el mandatario.
Matizó al señalar que, de ser necesario, tiene disposición para conciliar con los involucrados, brindando en principio la información completa y clara sobre el proyecto, así como las afectaciones que puede generar, tanto en cuestiones de medio ambiente, como sociales y culturales.
El gasoducto Tuxpan-Tula pasará por 21 municipios de Hidalgo, tendrá un diámetro de 36 pulgadas, así como una longitud aproximada de 263 kilómetros. Se espera que empiece a operar a fines de 2017.
El 20 de noviembre de 2015, la Comisión Federal de Electricidad anunció que TransCanada llevaría a cabo la construcción del gasoducto a través de la empresa Transportadora de Gas Natural de la Huasteca, como contratista de la obra.
Esa eventual construcción ha generado desde hace varios meses protestas por parte de habitantes de pueblos originarios, quienes señalan que hasta el momento ningún responsable de la obra se ha acercado para ofrecerles información al respecto.
Además, expusieron que conocen versiones sobre que el gasoducto causaría afectaciones al medio ambiente, así como que pasaría cerca de zonas consideradas sagradas o santuarios comunitarios.

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