Cuenta de su pasado y de lo mucho que pretende obtener en el cercano porvenir

Pachuca.- Afuera ya es invierno, pero adentro, en la tranquilidad de su sala, parece un suave verano. Y así, clima de amables aprecios, Ricardo Crespo Arroyo cuenta de su pasado y de lo mucho que pretende obtener en el cercano porvenir. También de su familia, aunque rubrica, en las añoranzas y en sus vivos deseos, contundente: “Me apasiona la política; la he ejercido a cabalidad, con honestidad de propósitos. Y voy a seguir en ella”.

Hoy, como expresidente del comité directivo estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Hidalgo, firme, tranquilo, manifiesta: “Considero que cumplí con las tareas que me tocaron. Entregué buenas cuentas. Jamás dudé en ver hacia adelante. Lo he expresado sin reservas. Ni en contribuir por mejores estadios de progreso para la entidad. Junto con quienes fueron mis compañeros de fracción para que los triunfos en elecciones y la consolidación de metas fueran el camino a seguir.

“Estuve casi cuatro años… Pero no siempre todo es igual.”

Ofrece un panorama de un ayer, no tan alejado de recuerdos, ni mucho menos disperso.

“Mi abuelo paterno fue el doctor Benjamín Arroyo. En su entonces, lo que le tocó profesionalmente fue traer lo que entonces era novedoso en rayos X, y, en lo general, un laboratorio de avanzada.

“Antes, mi bisabuelo, Benjamín Arroyo Canales, historias estas que satisfacen al contarlas, puso en servicio la dulcería La Samaritana, en el centro de Pachuca. La conocí, bien y de ahí surgió una natural disposición por las relaciones humanas, de servicio, de cooperación.”

Excepción en la familia

Hace un nudo con sus manos a la altura del pecho, y cita, distendido: “Todos en mi familia son comerciantes, salvo excepción: yo no.

“Mi mamá, Elisabeth Arroyo Macías, docente; mi papá, Lenin Crepo Ramos, arquitecto. Y dos hermanos: Arturo y Gibrán.”

De sus estudios, Crespo Arroyo los comenta: “Primaria en la escuela Inglesa. No olvido a la directora, miss Lilian, ni a otra ameritada maestra, miss Tere Pulido”.

¿Y después? Se le interrumpe en las evocaciones: “Secundaria, Instituto Hidalguense, el que está sobre el bulevar Minero; bachillerato en la Benjamín Franklin.

“Por vocación natural, ya profesionalmente ingresé en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Cursé la licenciatura en administración.

“No quedé ahí. Viajé a España, y saqué adelante, en Alcalá de Henares, una maestría en administración y gerencia pública que me llevó a la Complutense de Madrid en pos de un doctorado en ciencias políticas. Satisfice todo el plan de estudios; aprobé, pero tuve que regresar a México. Solo me falta el título que lo acredite.”

Ahora la mano derecha en alto, el dedo índice muy en vertical, sin tintes de acusatorio o de “escúcheme bien”, solo para particularizar que hizo énfasis en sistemas políticos y sistemas de partido.

No hay cuestionario previo nada preconcebido. Todo surge al ritmo de una charla; de hecho, siempre ocurrió así cuando el dirigente priista aludía a expectativas en la cercanía algo tensa de comicios. Varias veces como en este día.

Estudiante dedicado

¿En calidad estudiante cómo le fue? Inquiere el reportero. “Creo que bien; dedicado, cumplido”.

¿Lo reprobaron algunas veces…? Vuelve a cuestionar al entrevistado y agrega ¿bueno, solo una? Pero enfático, ni adusto ni sonriente revira: “No, nunca”.

¿Cómo se da su interés por la política? “Me nace en la sociedad de alumnos; fui consejero universitario”.

¿Algún cargo en la UAEH? “Sí, docente tres años en administración pública y coordinador de creación de licenciatura en ciencias políticas”.

La edad, solo dato complementario, se le pregunta: “Sanos, bien cumplidos 47 años. Me gusta el ejercicio, con gustos particulares en algunos alimentos, sin llegar a los excesos.

Confiesa que en futbol “es tuzo”. “Desde siempre, nunca cambiaría; dicen que en las buenas y en las malas”.

¿Decisión importante en calidad de ciudadano? ¿Cómo estudiante, maestro ¿Buscar otros rumbos? Ricardo Crespo pondera, labios suavemente apretados, ingenio bailoteando en sus intimidades: “La experiencia más importante de mi vida, determinando qué emprender, fue mi intervención de regresarle algo de lo mucho que me dio, y me ha dado, a Pachuca. Empecé abonando cuando mi amigo Darío Pérez, todo un señor en todos los perfiles de su personalidad, me invitó a colaborar como secretario de la Contraloría en el ayuntamiento de Pachuca.

“Fungí igualmente como secretario municipal con la entones alcaldesa Geraldina Gordillo. Sumé otra experiencia. Hacer amigos y ayudar a la gente. Trascendemos con la amistad de las personas; así siempre.”

¿Y desde cuándo priista? “Fungí como representante de casilla en 1998”.

política,Ricardo Crespo

Silenciosamente colocan unas mesitas alrededor de los sillones. Tazas con café y azúcar, además de platitos con galletitas.

Fumar, mejor abstención

Al reportero ahoga la pregunta de… ¿se puede fumar? No se avistan ceniceros; pero él retoma: “Insisto, reitero, lo que importa, mi fin es entregarle algo a la sociedad, la que me rodea, que me vio crecer y desarrollarme; que me tendió la mano”.

Como cabeza del priismo en Hidalgo ganó tres procesos electorales.

“Una federal, otra renovación del Congreso local y la tercera renovación de la Cámara Baja, aquí todas las casillas. Terminé en 2016. Casi 20 años.

“Dejé el PRI como militante. Sentí que el peñismo era ya de malos resultados. Se escuchaban, se conocía de cuestionamientos al gobierno federal anterior.

“Y en particular, cambio radical en política hidalguense, con sensible exclusión de la militancia, trascendente en su momento para ganar el estado.”

Mira de hito en hito a su interlocutor. Se acerca y dice: “Veo un claro perfil elitista y un círculo muy cerrado que propicia alejamiento de los antes convencidos militantes…
“… Es partido sin causas sociales.”

Explica que iba a coordinar la campaña de Carolina Viggiano, por la secretaría general del PRI nacional.

“Me hicieron a un lado. Y razoné: ‘Quédense con su decisión’.

“Quise participar y me cerraron las puertas. No lo olvide: el 23 de junio presenté mi renuncia como miembro del Revolucionario Institucional.

Advierte, explica, otros proyectos políticos en los que sí hay coincidencia: “Hay apertura a todas las expresiones políticas. Siempre como variable: sumar, y nunca dividir. Las escisiones son letales”.

Se extiende: “Necesitamos unirnos, trabajar en equipo. Abiertos a la discusión positiva y al debate”. Puede escribirlo textual: “No creo en verdades”.

Textual. Lo refrendó.

¿Y qué sigue, licenciado? Cuestiona el reportero.

Proyecto Pachuca

“Desde la renuncia conformamos un proyecto para el municipio de Pachuca que ha encontrado eco. No imagina cuánto. Y a nivel estatal lo estaremos consolidando. Poder local es organización ciudadana.”

Comenta de Gerardo Sosa, presidente del Patronato Universitario: “Es un político con objetivos. Razonable, analítico. La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo es de las mejores. Si establezco una referencia de cuando estudié a la actual institución, es sensiblemente diferente. En lo académico, investigación y estructura. Y Sosa Castelán ha sido el impulsor. Está a la vista; innegable”.

No se retrae en sus principios. Persiste. Apura un chorrito de café y mezcla con dos galletitas.

“Estoy en contra de los gobiernos corruptos. ¡Ah, vaya, esa agobiante corrupción! No me voy a ir hasta terminar los cuatro años.”

Discierne sobre Pachuca: “Hay 311 colonias y barrios. Mucho que en qué empeñar esfuerzos. Canchas abandonadas, calles maltrechas. No hay política preventiva de seguridad. No hay que olvidar a las mujeres, su protección, el apoyo que requieren a la mano es transporte seguro”.

Hay otras líneas de salvaguarda: “Mejorar el medio ambiente, los servicios municipales y generar una política equitativa. Colonias, barrios, tienen los mismos derechos que avenidas y fraccionamientos principales.

“Lo refrendo: no bajaré las manos. Lo demostraré.

“Es el momento de jugárnosla con la gente, con los empresarios, en pro de una ciudad económicamente fuerte y segura.”

Es el momento de jugárnosla con la gente, con los empresarios, en pro de una ciudad económicamente fuerte y segura

política,Ricardo Crespo

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