Algunos empleos requieren de un gran esfuerzo, pero sin duda hay riesgos que son exclusivamente de ciertos tipos de trabajadores, como el caso de los conductores de vehículos

GUSTAVO ROSALES /
IMSS HIDALGO
Pachuca.- La mayoría de los empleos requieren de un gran esfuerzo, pero sin duda hay algunos riesgos que son exclusivamente de ciertos tipos de trabajadores, tal es el caso de los conductores de vehículos automotores, ya sea de transporte de pasajeros o mercancías, quienes no son la excepción.

La seguridad para ese personal debe ser lo primordial, pero en muchos casos esto no sucede, pues la misma naturaleza del tipo de trabajo, el tiempo y el estrés originan problemas que en algunos casos son irreversibles.

Entre los principales padecimientos que sufren los automovilistas es la sordera del oído izquierdo, pues al mantener la ventanilla abierta y el exceso de ruido provoca la pérdida de la audición de manera paulatina, siendo este problema casi inevitable ya que la necesidad de distracción, de aire fresco y en muchos casos de luz y calor del Sol hacen que la ventana permanezca abierta.

Sin embargo, existen más enfermedades asociadas con esa actividad económica, como por ejemplo:

Estrés

  • El manejar de manera constante lleva una gran carga mental, traducida por la suma de tensiones inducidas en una persona por las exigencias del trabajo que realiza, pues cumplir con los horarios asignados, buscar alternativas en los problemas de tránsito, entre otras cuestiones diarias, producen una fatiga emocional considerable

Cansancio y fatiga

  • La mayoría de los operadores cumplen jornadas de trabajo que van desde las 12 a las 14 horas diarias, lo que origina dolores en la espalda, hinchazón en los pies y dolores de cabeza

Lesiones físicas

  • Los principales problemas de los choferes son las lumbalgias y alteraciones músculo esqueléticas por discopatías, giros y flexiones de la columna por la postura sedente en que se realiza su trabajo. Asimismo, las articulaciones y piernas pueden sufrir por la misma razón, giro, torsiones y extensiones de forma repetitiva durante demasiadas horas

Muchos problemas pueden prevenirse, pero también hay algunos que desafortunadamente son inevitables, por lo tanto, estas son algunas recomendaciones que pueden llevarse a cabo si es que la “manejada” es lo tuyo

  • Ajustar el ángulo y posición del asiento, el apoyo lumbar y el apoyo de la cabeza
  • Mantener una postura que permita una visión cómoda hacia el horizonte
  • Usar apoyo lumbar. Si el asiento no dispone de ello, deberá improvisar un sustituto, utilizando una almohada pequeña
  • Revisar los controles del vehículo antes de conducir. Movilizar el asiento hacia delante y atrás hasta que las rodillas estén levemente sobre el nivel de las caderas para evitar puntos de compresión y mejorar la circulación en las piernas
  • No apoyar el codo en la ventanilla para evitar el efecto de la vibración sobre el brazo y el resto del cuerpo, eso produce tics nerviosos
  • Para disminuir el estrés de conducir es conveniente realizar cualquier tipo de ejercicio de manera habitual. El más sencillo y barato suele ser caminar durante 30 minutos dos o tres veces por día
  • Se debe evitar en lo posible los productos excitantes como café o refrescos que contengan cafeína y otros

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