La fuerza de su voz es ya inmortal, hoy la querida Rita Guerrero hubiera cumplido 55 años, los cumple aunque ya no esté aquí; cada canción que grabó con su grupo Santa Sabina nos permite recuperarla y agradecerle seguir existiendo en cada reproducción que podemos hacer de su música.

Un estilo que identifica a Rita Guerrero es la manera en que una misma temática la hilvana con su voz suave y fina, de tal manera que puede llegar a confundirse el dolor de la muerte con el dolor de un amor no correspondido, que muerte y amor se convierten en sinónimos o que son palabras que parecen tener que ir unidas para que adquieran entre ellas mismas un significado común. De esa manera se puede advertir la forma en que en una de sus composiciones logra relacionar la muerte, posiblemente no física, sino derivada del descontrol de las emociones, con un amor no correspondido.

“Esta angustia que me impide estar / Solo siento que me va a matar / Si supieras cómo puedo amar… / Y yo solo puedo ver mi ansiedad; hasta cuándo va a parar, a acabar / Me va a matar / Trato de entender la vida / Pero hay algo que me impide continuar en este absurdo. (‘Miedo’)”

A simple vista, el reclamo amoroso es una constante en las letras de Rita Guerrero, pero es tal su creatividad que al revisar con más detalle su discurso, el amor puede ser la vida misma o la esperanza o la decepción. Su manera de tejer palabras para integrarlas en varias sensaciones permite que una de sus canciones pueda ser fondo musical de un mal amor, o de un país herido, o de una mujer que no se encuentra a sí misma.

“Sueltas la línea / El corazón es fiera herida / Cierras los ojos / Y el incendio no termina / Derrumbar el amor / Derribarlo en silencio / Aprender que tu boca / Es la puerta del miedo / Descubrir que tu voz son los peces del viento. (‘Peces al viento’)”
Curiosamente la muerte fue un tema presente en sus composiciones. Y afirmo esto porque nadie esperaba que ella muriera tan joven, pero al enfrentar la posibilidad de morir antes de los 50 años comprobó su fuerza y su certeza de que la muerte nunca pregunta edad ni pide permiso. En ocasiones, sus letras parecen proféticas, el amor se confunde con la muerte intimidante y la muerte en el lamento más amoroso. En sus canciones hay siempre un reclamo, una advertencia y hasta una amenaza, donde el castigo puede ser el olvido, la muerte o el mismo amor.

“Voy a morir para que guardes mi muerte con mis manos… / Tú me hiciste creer, abriste tus manos como un nido para guardar en ellas mi corazón / Tú me hiciste creer, pasaste una mano por mis ojos para empañar la luz primera / Y que ya nunca pudiera ver más nada que no fueran tus ojos… / Como ahora ya no quieres nada ni arrebatarme el cuerpo ni ver mis ojos, ni guardar mi corazón, voy a morir. (‘Lamento’)”
Feliz cumple, Santa Rita.

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