Roncaly On Ice

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Roncaly On Ice

Pachuca.-

Una carpa se alza en el estacionamiento de las instalaciones de la feria, los colores azul y morado la adornan y las formas luminosas de las seis puntas anuncian que Roncaly On Ice ha llegado a la Bella Airosa. La tarde es fría y el viento sopla, pero eso no impide que las familias vayan a divertirse; niños y adultos de todas las edades entran al lugar.

Ya en el interior, puestos iluminados con luces de colores ofrecen las infaltables palomitas, algodones de azúcar, hot dogs y bebidas para disfrutar del espectáculo de hielo; con la curiosidad de ver cómo es la pista de hielo, niños van con la expectativa de observar todo, pero al cruzar la entrada te absorbe la oscuridad y la música de fondo acompañada de
luces de colores muestran el camino hacia los asientos.

La primera llamada hace que los niños empiecen a pedir pistolas de serpentinas y matracas de luces, suvenires que ofrecen vendedoras al inicio de la función; los adultos se toman fotos con sus hijos y platican entre ellos. Para la segunda llamada la mayoría tiene alguna fritura y bebida entre sus manos, los niños juegan y corretean en los pasillos.

La música que suena de fondo se detiene y la voz, anteriormente escuchada, anuncia la tercera y última llamada; todos están listos para el comienzo, público y artistas esperan ansiosos por conocerse, las luces se apagan por completo y los murmullos callan, las personas están atentas a lo que pasa en la pista, aún sin poder ver nada.
De repente las luces de colores se encienden, empieza una nueva melodía y del telón entran a la pista tres jóvenes, tres bailarines color neón que patinan en toda la pista, seis bailarinas neón se unen a los jóvenes, hacen trucos sobre el hielo siguiendo la música. Las luces nuevamente se apagan.

Al centro de la pista aparece un joven con pantalón de cuero, un malabarista con un cubo, una esfera, una pirámide y otras figuras geométricas gigantes; hace ilusiones ópticas y las mantiene en equilibrio y prende fuego a la pista de hielo, arrancando los aplausos del público.
Unos mimos graciosos y de gran actitud participan con trucos, lanzando palomitas, agua y monedas imaginarias al público; las trapecistas con un aro y un columpio hacen maromas en el aire, lo que pone al público atento y emocionado; pocas veces bajan a patinar las jóvenes con sus vestuarios abrillantados.

Disney se hace presente en la función, inicialmente con Ana, la pelirroja canta “Y si hacemos un muñeco” con el acompañamiento de las voces de niños; las luces se apagan y al encenderse Aladín, Jazmín, Bella y Bestia, el príncipe y Bella Durmiente se unen a una nueva canción. Y finalmente aparece Elsa, la esperada princesa interpreta “Libre soy” y en el coro los niños atentos cantan con ella, los papás emocionados graban a sus hijos.
Una sesión de fotos con las princesas hace un intermedio, tiempo suficiente para que los patinadores se preparen para la siguiente función, al ritmo de “Thriller” y otras obras de Michael Jackson, los bailarines entran a la pista para continuar con el espectáculo del circo sobre hielo.

Tarzán hace piruetas en su liana, las dos manos se elevan y gira en el aire; cuando baja con una sola mano el púbico se sorprende.
El circo preparó una participación que se vuelve un emotivo momento, con el payaso que todos conocemos, del que sus canciones están presentes en cada fiesta infantil, Cepillín, quien inicia cantando “Las mañanitas” para todos los presentes, vibra en el corazón de algunos que sueltan una que otra lágrima; al cantar varias canciones, los adultos también se convirtieron en niños emocionados siguiendo la letra del payasito. Por último, se despide el elenco del circo de su público, con baile y canto, con la feria de Cepillín.

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