En tanto que el aumento al salario mínimo concilió al gobierno, iniciativa privada y obreros, el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, ya, a punto de aprobarse, provocó encendidos cuestionamientos.

Y más en lo particular, para Hidalgo, la confirmación oficial por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador de que se abrirá la escuela normal rural Luis Villarreal, mejor conocida como El Mexe, no dejó de despertar puntos de vista encontrados, aunque la mayoría en favor de que se restituya el plantel, inaugurado en el ya lejano 1926 y que, por decisión gubernamental, fue cerrado en 2008.

Del salario mínimo, que a partir del muy cercano primero de enero será de 102.6 y 176.7 pesos en la frontera norte, se calificó, en términos generales, como justo.

Todavía el salario que rige es de 80.36 pesos; el incremento es de 16.2 por ciento y se le considera el más sustancial desde hace 23 años, según apuntaron la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos y la Secretaría del Trabajo.

López Obrador declaró que se fortalece el gobierno y la sociedad y que en mucho ayudará a la economía nacional.

Los capitanes de la industria, que se opusieron al cierre de trabajos de lo que iba a ser el NAICM, en Texcoco, fueron anuentes con esa política salarial, a la que se sumaron representantes de trabajadores.

Desde luego, en una pretendida óptica objetiva, los 102.6 pesos no son una panacea para quienes menos devengan.

Estimando a una familia tipo de una pareja con dos hijos y que tenga que rentar casa o cubrir cuotas al Infonavit por su inmueble, más los gastos naturales de manutención, en todos los órdenes, se antoja insuficiente, pero queda enclavado dentro de programas globales de austeridad que ha abanderado AMLO.

Y si es el mejor en algo más de dos décadas, debe recibirse con optimismo.

En cuanto al Paquete Económico para 2019, se percibió una animosidad por parte de los partidos que son minorías en el Congreso.

En objetiva apreciación, el secretario de Hacienda Carlos Urzúa presentó sin alardes de sabiondez económica el paquete.

Sus ejemplos fueron claros, sin advertírsele agobiado o temeroso ante denostaciones, de viva voz o con pancartas de legisladores de oposición: PAN, PRI, PRD y MC.

Los ejes centrales de inconformidad fueron las bajas en los recursos para educación, ciencia, tecnología, universidades, cultura, medio ambiente y el campo.

A ellos se sumaron mandatarios estatales polémicos de Jalisco, Aguascalientes, Tamaulipas y Chihuahua, rebatiendo los presupuestos asignados para sus entidades.

Sin embargo, se augura que siguiendo las instancias que se determinan por ley, el presupuesto 2019 al final será aprobado.

Lo que igualmente impactó fueron dos anuncios que involucraban a las universidades públicas: supresión de la autonomía y recorte de apoyos económicos.

A tiempo AMLO despejó dudas al declarar que en modo alguno se violentaban autonomías y que todo había sido un error al copiar un texto.

Puntual, apuntó que no se disminuían recursos a planteles de educación superior. La errónea información al respecto la atribuyó a otra pifia.

La respuesta surgió de autoridades educativas.

Tanto el rector de la UNAM Enrique Graue, como el director del Politécnico Nacional Mario Alberto Rodríguez anunciaron una reducción de sus salarios a partir del próximo enero, secundando la política de austeridad del presidente López Obrador.

O sea, que este inminente 2019 parece que llegará sin tantos sobresaltos de índole política administrativa.

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