La trilogía madridista presentada en este espacio de opinión concluye de una forma que hace una semana parecía improbable. Luego que Madrid pusiera en duda su propia realeza ante Barcelona y Ajax, Santiago Solari fue reemplazado antes de lo previsto. Hace exactamente ocho días se comentaban los candidatos para sujetar el timón del naufragante buque español cuando, a todas luces, el alto mando merengue lo tuvo claro desde el principio. Ya llegará tu momento, Hugo –o quizá no–.

Se cuenta que Florentino Pérez llamó a Zinedine Zidane y le pidió su retorno aludiendo al amor por la camiseta blanca del astro francés. En cosa de horas y dejando de lado las formalidades, el técnico tricampeón de Europa retomó las riendas del conjunto que dejó hace unos cuantos meses.

¿A qué retos se enfrenta el exdelantero? De entrada, a cumplir con el calendario de manera digna. La temporada que concluye en mayo representa únicamente una estadística para el entrenador repatriado.

La prioridad será construir un nuevo modelo de equipo que esté a la altura de las exigencias permanentes del club: ganarlo todo, siempre.

El desenlace del torneo liguero será clave para recuperar a hombres importantes que fueron marginados en tiempos recientes. Podríamos presenciar un renacimiento de personas como Marcelo, Bale, Ramos, Navas e Isco.

Como Zidane tiene la mente en el próximo ciclo futbolístico, comienzan los coqueteos mediáticos con otros jugadores. Debido a la relación fracturada entre Florentino y Cristiano Ronaldo, además de los problemas fiscales del luso, resulta muy complicado esperar un regreso por parte del nuevo ídolo de la Juventus. En su lugar, Zizou ya le extiende la mano a Kylian Mbappé y sondea un nuevo lance por Eden Hazard. Cabe recordar que el niño maravilla del futbol mundial es hincha declarado del Real Madrid, por lo que una oferta irrechazable podría llevarlo al club de sus sueños.

La tarea más compleja del estratega será desligarse, ante ojos de la opinión pública, de su propia gloria. Daría la impresión de que el ciclo podría repetirse, pues el principio ya es bastante parecido a lo antes visto: llegar a mitad de la temporada a reemplazar a un entrenador que, desde su llegada, generó controversia. Existe escasa probabilidad de que Zinedine Zidane pueda igualar lo conseguido en su primera etapa como timonel. No obstante, de buenas a primeras, el madridismo vuelve a sonreír ante la posibilidad de volver a ganar.

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