La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) es ejemplo nacional de transparencia y rendición de cuentas. De esto da cuenta la Auditoría Superior de la Federación, que desde 2007 realiza inspecciones a la institución. En los análisis, el organismo ha concluido que la casa de estudios cuenta con una gestión eficiente de los recursos del programa de subsidios federales. Además, de acuerdo con el tercer informe de la administración universitaria, la autónoma se sometió a seis revisiones externas de los máximos órganos de fiscalización en el país y en el estado. Se evaluaron los resultados de la gestión financiera y se comprobó que la captación, administración, custodia, resguardo, manejo, ejercicio y aplicación de los fondos o recursos, se ajustaron a la legalidad y en apego a los criterios del presupuesto aprobado. Por todo ello, por su historia y por lo que representa para el desarrollo de la entidad, la UAEH, que atiende a 62 mil 315 estudiantes, merece el amplio respeto a su autonomía financiera, misma que le ha permitido colocarse en los primeros planos en el ámbito nacional e internacional. Con infraestructura envidiable y única en el país, la universidad es víctima nuevamente de conductas arbitrarias por parte del titular de la unidad de inteligencia financiera (UIF) Santiago Nieto Castillo, así como por el banco HSBC, que actúan en desacato a una orden judicial. La UAEH y los líderes que la encabezan son artífices de un esquema institucional que, a diferencia de la gran mayoría de universidades públicas en el país, hoy da certeza a la planta académica, administrativa y estudiantil. La máxima casa de estudios de la entidad dirige su autonomía con transparencia y honestidad. Esa política la ha llevado a convertirse en una de las instituciones más fuertes y congruentes de México. Ahora bien, un principio del derecho es que quien acusa, prueba, y la UIF no pudo demostrar actividades ilícitas. En cambio la autónoma, a través del rector Adolfo Pontigo Loyola, presentó en mayo de 2019 ante ese órgano las evidencias para sustentar la defensa de dichos señalamientos. La negativa de Santiago Nieto de levantar el bloqueo de las cuentas bancarias de HSBC, constituye un desacato a una orden judicial definitiva que con total contundencia determinó que no existe ningún indicio de lavado de dinero o de vínculos con organización criminal alguna. Lo que el titular de la UIF demuestra con este desafío, es servilismo político con el que pretende manchar más de 30 años de trabajo diáfano en favor de una comunidad académica y del propio estado de Hidalgo. Prueba de ello son las declaraciones del vocero de la Fiscalía General de la República Raúl Tovar, quien afirmó que la UIF incurrió en falsedades y que por eso se levantó el aseguramiento de seis cuentas que suman 151 millones de dólares. Hoy nuevamente bloqueadas. Lo cierto es que ahora la UAEH ha quedado en medio de un entramado con evidentes tintes desestabilizadores. La “inusual abundancia” como califican algunos pregoneros, es fruto, sí, de la responsabilidad financiera de quienes dirigen las riendas de la institución. De filón. Ante la evidente incapacidad del gobierno de Hidalgo para emprender acciones que favorezcan el bolsillo del ciudadano de a pie durante la actual emergencia sanitaria, la federación prepara un regalito que podría ascender a mil 875 millones de pesos.

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