A inicios del presente año, un valedor llamado Dj Kass saltó del anonimato a la fama gracias a su opus magnum “Scooby Doo pa pa”, una combinación excelsa, sublime y magnánima de reguetón, dance y cuanto género se deje. El resultado: uno de los temas más espantosos de lo que va del siglo XXI, pero que es una delicia para los antros, bodas, 15 años y festivales de la primavera en las primarias. Como no es la primera vez que pasa algo así, recordemos algunos otros temas que con muy poco (por no decir nada) se convirtieron en clásicos de la infamia:
“El gato volador” del Chombo. En 1999 el pinchadiscos panameño Rodney S Clark, mejor conocido como el Chombo, ideó el rap sobre un gato con superpoderes ídolo de los niños; sin embargo, el éxito arribaría hasta 2004 cuando su himno vendió más de 150 mil copias en México y de ahí, como cáncer etapa cuatro, hizo metástasis en América Latina. Pero la cosa no se queda ahí, la leyenda de semejante personaje creció con las brillantes “Papi chulo” (del mismo año) y “Chacarrón macarrón” (2006). Ojalá el pueblo panameño pida su beatificación.
“Golosa” de Impacto MC. El 2003 pintaba para ser un año más sin pena ni gloria hasta que el artista salvadoreño Víctor Ernesto Vázquez, cuyo álter ego se hace llamar Impacto MC, escribió un tema que Neruda envidiaría. Influido por la obra de El General, nada más y nada menos que el padre del reguetón, Impacto MC escribió tremendos versos que combinan el deseo sexual con un paladar delicatessen, fusionados en un ritmo que recuerda a los desaparecidos Los Ilegales. Aunque hoy damos el grito en el cielo ante tanta misoginia, en su época fue todo un éxito de tardeadas y fiestas infantiles… aunque usted no lo crea.
“Aserejé” de Las Ketchup. Las hermanas Rocío, Lucía, Lola y Pilar Muñoz soñaban con ser superestrellas del flamenco pero no lo lograron. Como premio de consolación obtuvieron fama mundial en 2002 con “Aserejé”, oda a la rumba, el baile y el ritmo ragatanga (lo que sea que signifique eso). A 16 años de distancia, muchos no superamos el trauma, y es que hubo un momento en que la canción fue tildada de satánica, lo cual ha ofendido hasta los huesos a agrupaciones como Dimur Borgir. A pesar de semejantes descalificaciones, Las Ketchup vendieron más de 7 millones de copias an de buididipí.
Toda la discografía de Pitbull. Si hay un verdadero maestro del sinsentido que termina ganando millones ese es Armando Christian Pérez, identidad secreta de Pitbull. Si bien comenzó como un cantante de género urbano y gangsta rap, fue su acercamiento con el pop el que lo convirtió en la bestia que es en la actualidad. Disco tras disco, tema tras tema, Pitbull nos llena de rimas que nadie comprende pero que, como por arte de magia, nos hacen mover los pies. No importa si es con “I know you want me (Calle 8)”, “Timber”, “Fireball”, “Egoista” con Belinda o hasta cantando “Las mañanitas”, el poeta cubano-estadunidense siempre nos sorprende con su florida lírica llena de todo y nada, quizá un homenaje a otro grande del desvarío: Ricardo Arjona.

@Lucasvselmundo
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