ANGELICA M GIAMBRONI
Pachuca

El deseo sexual, o la líbido, es un impulso individual que nos hace desear a otro, e incluso resultar apetecibles para éste, con el objetivo de mantener relaciones sexuales. Sin embargo, a veces se producen desajustes, tanto por exceso como por defecto, que generan situaciones de incomodidad o preocupación.

Entonces… ¿Es verdad que el
deseo entre las parejas tiene
fecha de caducidad?

No, el deseo no, puede mantenerse intacto toda la vida. Lo que tiene fecha de caducidad es el enamoramiento, que corresponde a una fase muy especial del deseo erótico. Es un momento en el que el desequilibrio hormonal sexual es tan alto y tan intenso que la relación se vive sin obstáculos, con una fuerza tremenda y con la sensación de que el sexo fluye naturalmente. Este estado de locura transitoria nunca llega más lejos de año y medio. Luego, puede mantenerse un poco más y después deja paso al deseo voluntario, que se mantiene durante toda la vida.

¿Por qué se produce
la falta de deseo sexual?

Generalmente, la falta de deseo se debe a estrés, depresión, desajustes de pareja y, en general, a la pérdida de los hábitos sexuales. Para solucionarla, date un tiempo, uno o dos meses, y si sigues así, consulta a un psicólogo o sexólogo para que investigue por qué te está pasando eso. Es cierto que el sexo no lo es todo en la vida, pero también que es una de las actividades más placenteras para el ser humano. Y es una pena no poder hacerla.

¿Cómo superar la inapetencia sexual?

La inapetencia sexual o falta de deseo tiene varias causas. Las primeras son físicas, como depresión, estrés, cansancio, anemia o algunos medicamentos que, precisamente, inhiben el deseo, como ya lo mencionamos, donde lo más recomendable es consultar a un médico. Sin embargo, las segundas son psicológicas, por una mala educación respecto al sexo, o que ésta haya sido muy estricta, así como la rutina y el aburrimiento que se han instaurado en la pareja. El remedio, en este último caso, es hablarlo y echarle un poquito de “picante al guiso.” Las terceras causas son sociales, cuando la pareja no se gusta sexualmente, no sienten que el otro es atractivo y, en este caso, el acto es difícil pero no imposible, o porque han surgido modificaciones en el aspecto físico (como subir o bajar de peso) que también dificultan la relación. Y, en algunos casos, porque alguno de los dos está enamorado de otro. Los remedios, en cualquier caso, son evidentes: seducir, coquetear, hacerse deseable, pero sobre todo, ser muy sinceros.

La falta
de deseo
se debe a estrés,
depresión, desajustes de pareja y, en general, a la pérdida de los hábitos sexuales. Para solucionarla, date un tiempo, uno o dos meses, y si sigues así, consulta a un psicólogo o sexólogo

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