En las altas esferas gubernamentales y del Partido Revolucionario Institucional (PRI) existe una seria preocupación en torno a la precampaña del aspirante presidencial externo José Antonio Meade Kuribreña, ya que simplemente no logra “prender” ni entre las bases priistas y menos entre los electores, situación que ha encendido focos rojos en Los Pinos y en Insurgentes, donde simplemente no hayan la cuadratura al círculo.
El exsecretario de Hacienda, pese a los esfuerzos gubernamentales para arropar la precandidatura de Meade, no logra colocarse en la preferencia de la ciudadanía, incluso ni en la del partido tricolor, pues al ser un aspirante externo no lo sienten como parte de la estructura tricolor, la cual se ha convertido en un hándicap en contra de José Antonio, quien tendrá que remontar ese escollo si es que pretende competirle al “ruso” de Tabasco Andrés Manuelovich, candidato presidencial de Morena, quien hasta este momento está en el primer lugar de las preferencias electorales.
Dada la baja popularidad del también excanciller José Antonio Meade, el coordinador de los senadores del PRI Emilio Gamboa Patrón en días pasados hizo un llamado al gobierno federal y a todos los integrantes del gabinete a hacer mejor su trabajo para difundir los grandes logros de la administración de Enrique Peña Nieto –¿cuáles?– , como parte de la estrategia para impulsar la candidatura de Meade.
El experimentado político priista, ducho maestro en las artes del trapecismo político, manifestó, ante el dirigente nacional del PRI Enrique Ochoa Reza y otros integrantes del comité ejecutivo nacional del tricolor, que son tiempos complejos y debe dar coraje no poder comunicar los avances y beneficios que se han logrado para millones de mexicanos en este sexenio.
Ante estas declaraciones de don Emilio, conviene preguntarse: ¿De qué avances y beneficios para millones de mexicanos se refiere el coordinador de los senadores priistas?
Gamboa Patrón comentó que en los dos días recientes, los secretarios de Gobernación, Relaciones Exteriores, Hacienda, Desarrollo Social, Economía y Energía, así como los directores de Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE), compartieron con los integrantes de su bancada datos duros que hablan de crecimiento económico de 2.3 por ciento, inversiones millonarias en el sector energético y 2.2 millones de mexicanos que salieron de la pobreza, entre otros.
Don Emilio se dijo preocupado porque la sociedad mexicana “no conozca estos números duros”, y le solicitó al dirigente nacional de su partido, a Enrique Ochoa Reza, que debe pedir al gobierno federal que salgan a explicar esos beneficios.
Quizá la posición privilegiada de don Emilio durante décadas le haga perder de vista la realidad del país. A cualquier ciudadano que le pregunten si ha tenido “beneficios” con las reformas estructurales impulsadas por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto o por la “magistral” conducción de la economía nacional, seguramente responderá que lo único que ha tenido durante el presente sexenio ha sido pérdida de su poder de compra, más horas dedicadas a trabajar para poder adquirir los mismos productos que compraba antes con menos esfuerzo laboral.
Como diría el filósofo de la solidaridad: “No se hagan bolas”, los priistas deben estar conscientes de que los ciudadanos están “irritados” no solamente por los múltiples escándalos de corrupción e impunidad de funcionarios y exgobernadores priistas, sino porque todas las reformas estructurales simplemente lo que han generado es la pérdida de la soberanía sobre los recursos naturales nacionales y aumento de precios.
Los precios de las gasolinas se encarecieron y siguen cuesta arriba, lo mismo ocurrió con las tarifas de electricidad y con el costo del gas LP con la reforma energética; y con la reforma fiscal aumentó la carga tributaria para los contribuyentes, entonces de ¿cuáles beneficios habla don Emilio que el gobierno debe difundir entre los ciudadanos?
Todo indica que difícilmente el PRI pueda ganar en las próximas elecciones federales y retener la presidencia de la República, a menos de que otra vez aparezca el “fantasma” del fraude electoral. El tiempo dirá si el domingo primero de julio del año en curso los mexicanos vuelven a creer o no en los beneficios para millones de personas generados por el gobierno priista de los que habla don Emilio.

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