¿Cómo se financiará el fraude que viene?

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Román Hernández Genis

Certezas:

1.- Los triunfos de Salinas de Gortari, Zedillo, Calderón y Peña Nieto fueron obtenidos a través de un fraude electoral. El mejor documentado es el de Peña Nieto, pero los demás tuvieron tantos puntos débiles que hacen ver que existe una maquinaria fraudulenta tan bien estudiada y aceitada, que ha logrado sobrevivir todos estos años.
2.- Dichos fraudes pasan por distribuir mucho dinero, de muy diferentes formas. tarjetas bancarias o de tiendas departamentales; regalos en especie como despensas, materiales de construcción o pantallas de televisión. Dinero en efectivo directamenteh entregado a los votantes poco antes de la votación. Pago de enormes cantidades de dinero para comprar la buena voluntad de muchos medios de comunicación masiva. En todas esas formas, los verdaderos ganones fueron aquellos que fungieron como distribuidores, ya que dice el dicho: “El que parte y reparte se queda con la mayor parte”.
3.- Los mecanismos de control con que se ha dotado el aparato de gobierno, efectivamente han trascendido gobiernos priistas y panistas, lo que presupone un acuerdo superestructural heredado de una administración a otra. Tienen control sobre la emisión de las tarjetas de votación, el padrón electoral, miles de organizaciones sociales, gremiales, sindicales, empresariales, estudiantiles, etcétera, que les permite tener el llamado voto duro a favor del PRI, o del PAN, cuando ha sido necesario. Uno de los más aceitados gremios de manipulación electoral ha sido sin duda el del magisterio, controlado mediante el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
4.- La verdadera oposición, que coyunturalmente ha estado en ciertos sectores del PAN, PRD, de algunas organizaciones sociales o políticas, localizados en determinados lugares de la geografía de nuestro país, ha logrado algunos triunfos tolerados por el aparato gubernamental, que hasta hoy no ha puesto en serio peligro el control gubernamental, con las excepciones a nivel presidencial, de 1988, donde se declaró triunfador a Salinas con la famosa caída del sistema; así como en 2006, cuando ganó “haiga sido como haiga sido” Felipe Calderón y en 2012, cuando le fabricaron el triunfo a Peña Nieto. En otros momentos a nivel estatal o municipal, también han existidos circunstancias donde el descontento acumulado ha dado pauta a algunos triunfos, o a largos y penosos procesos de descontento poselectoral, como en Chihuahua, San Luis Potosí, Nayarit, Tabasco, Estado de México, en diferentes años y en varios estados más. Pero una constante es que no se ha logrado desestabilizar el control que el aparato de gobierno mantiene hoy día, del proceso electoral en su conjunto.
5.- El descontento actual tiene muchas vertientes, pero existe una en especial, el precio de los energéticos, especialmente el de la gasolina. El llamado gasolinazo de principios de 2017 y el paulatino, pero constante, aumento del precio en los últimos tres meses, tienen encendidos muchos focos rojos de descontento que parecieran quererse desbordar en cualquier momento.

Supuestos:

1.- En este año, el descontento acumulado es bastante mayor que en elecciones pasadas, lo que presupone que al aparato gubernamental le será mucho más difícil instrumentar un nuevo fraude, lo cual para nada quiere decir que no lo vaya a realizar. ¡Cómo ha ayudado el mal desempeño del actual presidente a este incremento en el descontento y cómo no ayudó la selección de un candidato tan gris como Meade! (Como quiera que se pronuncie).
2.- Que este nuevo fraude, en perspectiva, será muchísimo más difícil de llevar a cabo, y por ende mucho más costoso que otros anteriores, no solo por la extensión de población a la que tendrá que llegar, sino porque muchos sectores radicalizados de la sociedad cuentan actualmente con mecanismos mejor construidos para detectar las posibles anomalías utilizadas por el gobierno federal. Un par de ejemplos lo son, por un lado, el número de exgobernadores priistas, panistas y perredistas sometidos a denuncias y a procesos penales, por un lado, y por el otro, el conflicto que se está desarrollando con el gobierno panista de Chihuahua, luego de descubrir la manera como desde la Secretaria de Hacienda se hacía llegar ilegalmente dinero al PRI, para los comicios en diferentes estados, particularmente para la campaña de Peña Nieto en 2012. Es obvio en ese sentido, que el PAN ya no es monolítico.

Deducción:

Única: Para poder solventar el enorme gasto que ya tienen encima, hace falta una sólida fuente de financiamiento. Los precios variables de los energéticos. Pongámosle números aproximados, solo a la gasolina y al diesel.
En un informe publicado por Pemex, en 2014, durante los primeros siete meses, se estimó que se consumieron 123 millones de litros diarios de combustible*, ya sea Magna, diésel o Premium, lo que multiplicados por 210 días en este período de tiempo, hacen un total de 25 mil 830 millones de litros consumidos. Si los siete meses los contamos ahora de noviembre de 2017 a mayo de 2018, cuando los precios se volvieron a mover, supongamos que se consumieran otros tantos 123 millones de litros diarios. Si en este lapso, el incremento de precios se diera en promedio de un solo peso por litro, (aunque en realidad es más), tendríamos un ingreso adicional estimado de 25 mil 830 millones de pesos, que el gobierno no dudará ni tantito en usar para financiar tan necesario y patriótico fraude.

*http://pulsoslp.com.mx/2014/09/04/en-mexico-se-consumen-123-millones-de-litros-de-gasolina-al-dia/

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