Pachuca.- Las congregaciones más grandes se dieron en la Universidad de Hidalgo, con personal del área de astronomía y en el Museo del Rehilete, quienes abrieron sus puertas para percibir el fenómeno.

También, aunque en menor medida en el centro de la capital observaban el fenómeno, las tlapalerías que ofrecieron vidrios para soldar (aunque no del 14 como las recomendaciones) anunciaban que se acabaron, costaban unos 15 pesos, sin embargo en las plazas no hubo gran congregación.

En plaza Juárez, Karen Lu, habitante de Pachuca y de ascendencia China, observa emocionada el eclipse parcial que no superó el 30 por ciento en Hidalgo, recuerda el fenómeno de 1991, cuando lo vio por televisión.

“En ese entonces se obscureció todo, se prendieron las luces de la calles, es algo que no se ve todos los días.”

Con ella está Karen Dueñas, de unos 20 años, en sus manos tienen dos lentes para ver el eclipse, el primero enviado por familiares de Estados Unidos y el segundo sobreviviente de los 90’s.

Es su primer eclipse y se nota complacida por el avistamiento.

Rafael y compañía también se acercaron, llegaron en bici y a viva voz se apreciaba “bien chido”.

De las oficinas de gobierno salieron empleados, dejaron atrás la burocracia y con una hoja de papel realizaron el clásico experimento para conocer la sombra del eclipse.

Las redes encendidas por los millenials, demostraron su característica apatía y en ellas se quejaban de todo.

Protestaron porque no se volvió obscuro el día y nomás se veía un “cachito”.

No obstante, para bien o para mal se acabaron los filtros para soldar en las tlapalerías, los millenials demostraron su apatía ante pequeños detalles y los entusiastas disfrutaron el pequeño fenómeno que volverá en 2024 y por ahora nos dejó muy buenos memes.

Dato

Algunos más entusiastas que otros esperaban el eclipse de Sol que desde 1991 no se vislumbraba en el país y en el estado

Comentarios