Vivimos un momento histórico, principalmente en lo que respecta a la situación de las y los jóvenes en Iberoamérica. Este proceso lo hemos realizado en alianza y complicidad con las agencias de Naciones Unidas, con el conocimiento y la colaboración de expertos en juventud, y con los organismos oficiales de juventud, en ánimo de contribuir a mejorar el posicionamiento de las políticas públicas, programas, proyectos e iniciativas de juventud en la región. En concreto, se ha trabajado los últimos años en la construcción de una Agenda de Desarrollo e Inversión Social en Juventud, una singular estrategia que nos permita invertir más y mejor en los jóvenes para darles su papel como actores estratégicos del desarrollo. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio dejaron de lado a los jóvenes; los mismos enfatizaron “parcialmente” a las juventudes con la propuesta de alcanzar trabajo decente para la gran mayoría, incluyendo mujeres y jóvenes como parte de la estrategia para lograr erradicar la pobreza extrema y el hambre.
Hoy queremos ir más allá, en la Agenda de Desarrollo después de 2015 deseamos que, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se amplíen mucho más esas metas. Para ello se necesitan expertos y entender, desde la consulta con muchas organizaciones, de diversas tendencias ideológicas (incluso), para que lo que se ha trabajado pueda resultar en una estrategia de incidencia y acuerdos para que este proceso establezca metas transversales y regionales en favor de las personas jóvenes.
Pero, sobre todo, se hace hincapié para que los objetivos contengan una batería de indicadores para evaluar lo más idóneo, la eficacia y eficiencia de la agenda de desarrollo y nos permita garantizar la aplicación de sus principios en la consecución de metas en favor de las juventudes. Para que esto ocurra, hay que buscar más alternativas y seguir trabajando junto a diversas organizaciones. Pero, para comprender todos estos esfuerzos globales en temas de juventud debemos conocer la situación de la que partimos, específicamente en nuestra región iberoamericana (América Latina, España y Portugal). Las personas jóvenes en Iberoamérica conforman aproximadamente 25 por ciento de la población; son más de 158 millones de personas que no solo expresan un porcentaje o una cifra, sino que reflejan la diversidad de nuestra región. No existe una sola juventud. Existen varias juventudes y son desiguales. Esa realidad nos presenta el primer desafío cuando abordamos temas como el de la migración: el desafío de actuar en favor de la inclusión de todas estas juventudes que hoy reclaman su papel protagónico en este momento histórico. Los jóvenes de hoy, como los vayamos a definir en el futuro, es también muy importante, porque la forma en que diseñemos las políticas públicas que darán respuesta a sus necesidades y potencialidades depende de cómo entendamos a las juventudes, a partir del conocimiento de sus realidades y percepciones. Al final me parece que debe ser todo con visión de futuro, hacia ellos y no más medidas cortoplacistas.
Por qué la tienen que pagar los que se van incorporando, estos que pueden o no ser migrantes, sino algunos en su propia tierra, las secuelas de los viejos intereses, los viejos como Trump (70 años) no las pagarán, solo dejan su veneno xenofóbico esparcido y luego morirán, es ley de vida, más pronto que los jóvenes, niñas y niños que hoy no entienden, siquiera, por el biberón en la boca, a los pocos meses de vida y sin lenguaje, lo que les espera. Pero en especial los jóvenes, que horizonte tienen, que futuro, admito que muchos de ellos pueden incluso decir “bueno y yo qué hago, qué voy a hacer, ¿cómo le voy a hacer?” Eso por ahora, ya seguiré recolectando informaciones y pensamientos, ayuda de expertos para compartirlo con ustedes, finalmente mi misión es comunicar, para mejorar, en mi pequeña proporción, al futuro de los que llegan al presente y vivirán su futuro en su presente sobre el que no fueron consultados, ni nada, de una forma y no de otra, sin saber por qué ni para qué.

Comentarios

COMPARTIR
Artículo anteriorEllos son Nosotros
Artículo siguienteAbren convocatoria para laborar como docente de español en EU
Asesor especialista en políticas públicas de alta injerencia social, licenciado en derecho por la UNAM, maestro en tecnologías de la información con carácter social, productor y director de cine (cortometrajes y películas independientes) y de televisión (documentales y comerciales). Cambridge English: Proficiency.