Por este grupo, la tierra de la samba, bossa nova y el futbol se vio incluida en el rock a principios de la década de 197.

Secos & Molhados, o Secos y Mojados, fue un grupo innovador de glam rock formado en 1971, en São Paulo, Brasil. Organizado por el periodista y compositor João Ricardo, concibiendo lo que llamaban poesía musicada al utilizar, entre otros temas, el folclor urbano, generaron controversia por sus mensajes valientes en plena dictadura militar, mostrando abiertamente en sus letras su enfado hacia ese régimen con canciones muy elaboradas en portugués, mezclándolas con la inspiración de Cassiano Ricardo, João Apolinário, Vinícius de Moraes y Fernando Pessoa, entre otros. Llegando a ser uno de los mayores fenómenos de su país, con un sonido completamente diferente por la fusión de una gran gama de géneros, teniendo algunas presentaciones en el Barrio de Bixiga, donde consiguieron un mayor número de seguidores interesados en escucharlos y saber de ellos, entre los visitantes estaba la cantautora Luli, con quien João Ricardo creó algunos de los mayores éxitos del grupo en su país como “O vira y habla”.

Por cuestiones internas, los músicos abandonaron a João Ricardo y se dio a la tarea de enlistar a Ney Matogrosso (vocalista), quien había llegado de Río de Janeiro. Después de algún tiempo reclutó a Gerson Conrad, quien era vecino, logrando con estos dos elementos los conceptos concluyentes para el grupo, y así iniciaron un periodo de ensayos. El siguiente año se presentaron en el teatro Do Meio de Ruth Escobar, el que habían transformado en un restaurante-bar llamado Casa de Badalação e Tédio, en donde actuaban con un vestuario no muy usual para esa época, así como una imagen diferente con maquillaje en el rostro, asimilando al que utilizaban los nativos brasileños.

En mayo de 1973, el grupo entró al estudio Prova, que tenía el formato de cuatro canales, en el que tenían sesiones de grabación de aproximadamente seis horas diarias durante 15 días, y crearon su primer disco homónimo, que vendió más de 300 mil copias en solo dos meses y poco después alcanzó el millón, siendo un gran éxito para los estándares brasileños.

Una de sus características era la tesitura del vocalista, que no sonaba como un tipo afeminado, tampoco hacía falsete cantando y se escuchaba como una niña, algo asombroso que hizo que su disco debut destacara en su tierra natal; fuera de Brasil casi nadie sabía quiénes eran, en esa nueva etapa se les sumó un nuevo integrante de nacionalidad argentina, de nombre Marcelo Frías (baterista). Ya en grupo, se convirtieron en uno de los mayores prodigios de la música popular brasileña, lo que incrementó considerablemente la venta de su disco, así como sus presentaciones en directo.

En febrero de 1974 ofrecieron un espectáculo en el gimnasio Maracanãzinho, que batió todos los récords de asistencia, algo sin precedentes; el evento fue editado en vinyl y vio la luz hasta 1980. En marzo de 1974 se presentaron en la Ciudad de México, lugar en el que Ney Matogrosso fue abordado por dos promotores con una oferta para llevarlo a Estados Unidos (EU), donde se integraría a un grupo con un sonido más pesado, declinando este la propuesta. En agosto del mismo año lanzaron otro vinyl en estudio, titulado simplemente Segundo.

João Ricardo, cansado de desacuerdos económicos entre sus compañeros, decidió cambiar de alineación, lo que hizo que disminuyera el interés de sus fanáticos, y es hasta mayo de 1978 que João Ricardo lanzó el tercer disco, con su nueva alineación, y surgió un éxito más del grupo: “¿Qué fin tendrán todas las flores?”, siendo la canción más escuchada ese año en su país.

En agosto de 1980 lanzó su cuarto disco. Para 1987, una nueva formación del grupo, que es la quinta, se presentó en un espectáculo que incluía al enigmático Totô Braxil, en el Palace de São Paulo. En 1999 lanzó el disco Teatro. Ya en el nuevo milenio, en el año 2000, sacó Vieja memoria. En 2003 Oído de un. Y en 2011, el octavo álbum de la banda Muchacho-Chato retomó sus raíces y fue grabado por João Ricardo, único miembro original de la banda, y la participación de un nuevo guitarrista, mostrando definitivamente el sello personal de su creador. A diferencia de lo convencional, el álbum contiene solo una pista, con una duración de 29 minutos y lanzado solo virtualmente en el sitio de la banda.

Posterior a eso no se han dado a conocer otras actividades, dejando como testimonio su época de gloria en la que el grupo consiguió con su álbum inicial restaurar la libertad estética y comportamental en Brasil, tras el fin del tropicalismo, en una intencionada acción contra la cara sombría de los verdugos que ocuparon ese país y dictaron vetos moralizantes.

Es recomendable escuchar cualquiera de sus discos; para quienes son melómanos su primer disco es una buena opción, sin ser obligado o requerido en una colección. Va en gustos.

Hasta la próxima. Recuerden, es solo rock and roll, pero nos gusta.

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