Seduce Shakira al estadio Azteca

107
Shakira,estadio Azteca

MARIO ABNER COLINA / AGENCIA REFORMA
Ciudad de México.- Hace 23 años, cuando Shakira lanzaba su tema “Estoy aquí”, no se imaginaba que en su futuro sería un himno de reafirmación y confianza.

La estrella colombiana utilizó la canción como una armadura la noche del jueves en el estadio Azteca, como parte de El Dorado Tour, su sexta gira mundial. Fue su primera canción y funcionó como declaración y manifiesto.

La carrera de la cantante estuvo en jaque hace unos meses, cuando presentó una hemorragia en las cuerdas vocales.

Tiempo antes, una crisis creativa y la crianza de sus dos hijos con el futbolista Gerard Piqué hicieron pensar que no volvería a los escenarios. Aquí está.

En el Azteca, un escenario donde pocos se atreven (por ahí U2, Paul McCartney), adoraron a la barranquillera de 41 años desde el inicio del espectáculo. No importó que ella saliera con más de una hora de retraso por la lluvia que nunca se fue del todo.

La primera de dos fechas capitalinas fue la más concurrida del tour, con entradas agotadas: 49 mil personas, muchas de ellas con impermeables.

Shakira, una de las grandes mujeres del espectáculo de Latinoamérica, sonrió, lanzó besos y bailó. Su carisma, un huracán; sus caderas, relámpagos: lo demostró en “Loba”, donde puso a todos a aullar.

“Gracias por estar aquí a pesar de la lluvia. Si hoy estoy aquí es por ustedes, porque los milagros existen. Quiero agradecerles por haber estado allí, todo este tiempo, en las buenas y en las malas, en los momentos más felices y en los más difíciles”, dijo la embajadora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), algo mojada, pero feliz.

Lleno, principalmente de mujeres y de grupos de amigas, el de Shakira fue un show que paseó por sus raíces de cantautora rockera (como “¿Dónde estás corazón?” e “Inevitable”), de seductora (“Underneath your clothes”) y su nueva cara, más urbana (“Perro fiel”, “Chantaje”).

Sus fans querían imitar sus movimientos, pero ella, que se enfundó en pantalones que parecían pintados y mostró el vientre, es la reina; tanto que no necesitó de algún equipo de bailarines para apoyarla en el entarimado.

Con siete años de ausencia en México, la producción estuvo acorde a su estatus de diva mundial: fuegos artificiales y rayos láser que volvían mágica la velada.

“Cuánto tiempo. No saben la emoción que siento de tenerlos cerca”, dijo. Además, agregó “Estoy muy feliz de estar aquí en México, porque este país también es mi casa”.

Fue su voz, sin embargo, la que no dejó las certezas de otros tiempos: a veces tímida, titubeante; parecía que se estuviera protegiendo, y no era para menos: no estuvo seca más que en la primera canción.

No importó. Las gradas temblaban cada que ella cantaba y se contoneaba.

Estoy muy feliz de estar aquí en México, porque este país también es mi casa

Shakira
Cantante

Comentarios