María Martha Luna Rosales

La seguridad alimentaria hace referencia a la disponibilidad de alimentos, el acceso de las personas a ellos y el aprovechamiento biológico de los mismos. Se considera que un hogar está en una situación de seguridad alimentaria cuando sus miembros disponen de manera sostenida a alimentos suficientes en cantidad y calidad según las necesidades biológicas.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (Cámara de Diputados, 2016), dentro de los puntos que toca el artículo cuarto establece que: “Toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El Estado lo garantizará”.

Los problemas de mal nutrición como desnutrición, obesidad y enfermedades crónicas ligadas a la alimentación (diabetes, hipertensión arterial, algunos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares) no se centran exclusivamente en la seguridad alimentaria, sino además en una inadecuada educación nutricional.

La necesidad de la educación nutricional se ha visto reforzada en gran medida por el concepto del derecho a la alimentación. El público necesita información y capacitación para ser conscientes de sus derechos en materia de alimentación y aprender a participar en la adopción de decisiones que promuevan una alimentación sana.

Dentro de ese contexto, entendemos a la educación nutricional como una serie de “actividades de aprendizaje cuyo objeto es facilitar la adopción voluntaria de comportamientos alimentarios y de otro tipo relacionados con la nutrición que fomenten la salud y el bienestar”.

Actualmente se reconoce a la educación nutricional como un catalizador esencial de la repercusión de la nutrición en la seguridad alimentaria, la nutrición comunitaria y las intervenciones en materia de salud. Gran parte de las causas de una nutrición deficiente son actitudes y prácticas que la educación puede modificar: tabúes alimentarios, hábitos dietéticos y de consumo de refrigerios que están muy arraigados, decisiones con respecto a la producción agrícola, la distribución de alimentos en la familia, ideas sobre la alimentación infantil, publicidad engañosa de alimentos, ignorancia en materia de higiene de los alimentos o actitudes negativas frente a las hortalizas. La educación nutricional está pasando a ser indispensable en los países afectados por la globalización y la urbanización cuyos regímenes alimentarios son objetos de una transición peligrosa al consumo de alimentos elaborados baratos con alto contenido de azúcar, grasa y sal.

Bibliografía
http://www.cesnav.edu.mx/ININVESTAM/docs/docs_analisis/da_02-17.pdf
http://www.fao.org/ag/humannutrition/31779-02a54ce633a9507824a8e1165d4ae1d92.pdf

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