Cuatro casos sacudieron esta semana a la sociedad hidalguense. El primero fue el ya famoso secuestro de una joven en la pachuqueña colonia Venta Prieta. El episodio en donde la madre de la víctima se hincó ante el secretario de Gobernación Miguel Osorio Chong quedará registrado como un hecho paradigmático de cómo funciona la justicia en un país como el nuestro. Lo fue porque es imposible pensar que el rescate de la joven mujer apenas un día después de haber sido denunciado públicamente no se concretó gracias a que el momento de la súplica fue captado por decenas de cámaras y micrófonos. Ese mismo día el famoso rescate fue interpretado como un hecho propagandístico, pero también como una prueba de que la justicia funciona no por una vía institucional sino por palancas, órdenes especiales. Pero más allá de cómo concluyó este caso, esta semana también cimbró al municipio de Tlaxcoapan la desaparición de una niña, cuyo paradero se desconoce desde el 26 de julio. Es tal la desesperación por la falta de información que el gobierno municipal, familiares y vecinos se han unido para intensificar la búsqueda. Incluso pidieron al Ejecutivo estatal que facilite un helicóptero para dar con su paradero. Y ayer, otro caso terrible: una familia completa desapareció en la localidad de El Capulín, municipio de Cuautepec. Fueron dos adultos y sus cuatro hijos quienes simplemente se esfumaron. La abuela de dos de los menores desaparecidos fue la que encontró la casa donde vivía la familia con las puertas abiertas. También observó que una camioneta ya no estaba. Ayer mismo fue activada la Alerta Amber y la Procuraduría de Justicia estatal busca su paradero con ayuda de autoridades de otros estados. ¿Qué es lo que pasa? Las autoridades deben estudiar estos casos y rastrear si existe una banda que esté atrás de todo esto. Pero es necesario un serio trabajo interdisciplinario e interinstitucional. No necesitamos que venga Osorio Chong y haga llamadas. Eso no funciona. De filón. Y de paso, ya que estamos en estos asuntos, sería bueno sugerir a la Secretaría de Gobierno que vaya a ver qué ocurre en la localidad de San Juanico. Vecinos claman ayuda a través de redes sociales. ¿Les habrán hecho caso en las instituciones de procuración de justicia estatal?

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