Sencillez, sello del Huracán Ramírez

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Ciudad de México.- Huracán Ramírez, ídolo de la lucha libre mexicana, falleció el 31 de octubre de 2006, como a las 23:50 horas, a los 80 años. El tiempo ha pasado y su legado aún prevalece. Algunos de esos sellos que lo caracterizaron fueron su sencillez, su bondad, su compasión, el ímpetu por difundir el deporte en los jóvenes y niños, entre otros.

“Él era de los más sencillos con la gente, con la afición, era muy bondadoso, ya ve que hay gente que tiene una discapacidad, mi tío nunca se negó, atendía a los jóvenes, más que nacimos en Tepito, imagínese de dónde venimos. Empezamos desde abajo, con mis tíos”, recordó Huracán Jr, Rubén García, sobrino de la leyenda mexicana, en entrevista para Excélsior.

El mexicano, que llegó a ostentar el título mundial welter de la NWA, ayudó a diferentes personas en su lucha con el alcohol y el tabaco.

“Mi tío iba, los invitaba, daba sus sesiones y de todo para que los amigos de este medio, dejen de fumar, de tomar. Él ayudó a muchos amigos, unos del medio y también independientes y más acá en Tepito, que nos conocían mucho. Fomentamos la educación cívica-deportiva, no nada más de reacondicionamiento físico”, recuerda el hijo del gladiador Doctor Z.

La fama puede marear a diferentes personas, pero eso no sucedió con Huracán Ramírez, al contrario.
“Fue muy estimado y muy sencillo. A pesar de que llegó a la fama, nunca cambió”, dijo.

En su tiempo de despedida, el quitarse la máscara ante su afición tenía un significado especial.

“En su campaña de despedida, a dónde se podía, a veces ya no luchaba, ya subía, le hacían un homenaje y quitaba la máscara, ¿con qué fin? Para que la afición viera quién le había dado vida a ese equipo”, señaló.

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