JESÚS GUERRERO / AGENCIA REFORMA
Chilpancingo

Durante el transcurso de ayer, los seis policías estatales ejecutados a balazos en Zihuatanejo por un grupo armado, fueron sepultados en sus respectivos lugares de origen.
A dos de los agentes se les sepultó en Acapulco, otro en Atoyac de Álvarez, uno más en Chichihualco, cabecera del municipio de Leonardo Bravo, otro en Cruz Grande y otro más en Malinaltepec.

Según el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero Roberto Álvarez Heredia el Gobierno del estado pagó a los deudos los gastos funerales y el terreno donde fueron sepultados. Existe el compromiso de que se les pagará el seguro de vida y a los niños se les otorgará una beca para sus estudios, esto por parte de la Secretaría de Desarrollo Social.
Álvarez expuso que durante el traslado y las exequias de los policías fueron custodiados por agentes de esa corporación.

Comentarios