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Mineral de la Reforma.- Cualquier campaña o programa de lectura que no pase por la educación está destinada al fracaso, puntualizó el poeta y ensayista Juan Domingo Argüelles en el marco de la 32 Feria Universitaria del Libro (FUL).

Por su incansable vocación en la promoción de dicho hábito y por su mérito como escritor, editor, traductor y académico, la FUL en su edición 32 entregó el Reconocimiento Universitario de Fomento a la Lectura “Profesor Rafael Cravioto Muñoz”, galardón entregado de manos del rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Adolfo Pontigo Loyola.

Al entregar el reconocimiento, el primer universitario reconoció la labor de los promotores como Argüelles, a quien citó al decir: “Lo importante es que nos guste lo que estemos leyendo, que encontremos sentido en ello”, e indicó que la imposición de ese hábito les quita el apetito lector a las personas.

Después de recibir el reconocimiento, el también columnista impartió ante estudiantes, docentes y asistentes a la fiesta de la letras la conferencia “¿Por qué somos promotores y mediadores de lectura?” “Cuando hablamos de cultura, tenemos que hablar siempre de educación y cuando hablamos de educación, tenemos que considerar que es la parte esencial de toda nuestra formación para poder llegar a algo que nos guste, que nos satisfaga”, externó.

Comentó que quien es músico o doctor, quien haya pasado por la universidad y haya encontrado un eco en su vocación, también deben saber que además de los libros de música o medicina hay otros que no son de su especialidad y que les pueden gustar.

“Ese es el punto fundamental, estoy seguro de una cosa, si la lectura no pasa por la educación, será siempre un fracaso; cualquier campaña de lectura, cualquier programa de lectura que no pase por la educación, está destinada al fracaso”, expresó.

Defender lo que les gusta Argüelles mencionó que no es obligación que todos lean los mismos libros por mandato autoritario, salvo los textos escolares, por lo que los lectores tienen que defender su libertad de leer.

“Lo que se nos antoje, lo que nos plazca, más allá de conceptos positivistas, que no son malos, sino cuando pretenden coartar, prohibir o anular los derechos individuales”, indicó al tiempo que comentó que si él no lee a Paulo Coelho porque no le agradan sus obras, no quiere decir que los demás no tengan derecho a leerlo.

Detalló que los promotores y mediadores de la lectura pueden defender el principio de autonomía y sugerir, invitar e incluso guiar suavemente a los potenciales lectores, pero nunca obligarlos a leer. Al terminar su ponencia, el escritor respondió preguntas del público y agradeció el reconocimiento hecho por la UAEH.

Cuando hablamos
de educación, tenemos que considerar que es la parte esencial de toda nuestra formación para poder llegar a algo que nos guste”

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