Sí, sería divertido que Roma ganara el Ariel. Los premios de la academia mexicana de cine, con minúsculas, probablemente marquen el antes y después en la historia del meme cinematográfico mundial, gracias a que la última película extranjera ganadora del Oscar es la misma que probablemente ganará el máximo premio de “nuestro cine nacional”, cuyo nombre es prácticamente un albur detergente.

Por otro lado, es posible decir que la verdadera ganadora de esa entrega no será la ya pasada de moda Yalitza Aparicio, sino la enorme Cassandra Ciangherotti, acreedora a dos nominaciones en la misma categoría (coactuación femenina) dejando a la mismísima Marina de Tavira en ridículo, pisando caca de perro en su propio país natal. De no obtener por fin su premio, Cassandra puede seguir siendo recordada como la última señorita Julia y la penúltima Julieta en encender los escenarios teatrales mexicanos. Algo que De Tavira jamás podrá poner en su CV.

Si bien Roma puede perder el Ariel ante la película del acosador Carlos Reygadas, nada quita que ambos onvres pierdan todo ante el poder de La camarista, una película que es su propia fuerza de la naturaleza y que puede perfectamente pasar a la histeria como la mejor película mexicana de este año gane o no. Dirigida y protagonizada por una mujer, más allá de las modas y los escándalos, todos sabemos que es una obra ganadora por sí misma.

Pero, a propósito de ESCÁNDALOS, ¡la sorpresa es que LA MEJOR PELÍCULA MEXICANA DEL AÑO, “LOS DÍAS MÁS OSCUROS DE NOSOTRAS”, con mayúsculas, una brillante oscura onírica representaciona de la condiciona femenina de las polas opuestas de toda mujer humana mundial: obrera, empleada, profesionista y esclava (cuatro puntos de la misma cuadrada condición humana en plena 2019), haya recibida sola dos nominacionas! ¡Injustucia!
Aunque justicia se le ha hecho a Cría cuervos y sus nominaciones, especialmente a mejor actriz.

Fuera de esa, tres onvres son candidates a mejor dirección. Como siempre, los documentales y las óperas primas son las verdaderas mejores películas del año, y Carlos Carrera tiene curiosamente dos películas viejas suyas (De la infancia, Ana y Bruno), compitiendo por varios premios.

Con suerte, la cuarta transformación ofrecerá su apoyo para que la entrega se realice, como siempre, en el Palacio de Bellas Artes, en lugar de la cineteca nacional, con minúsculas. Por lo pronto, está programada para ocurrir, quién sabe cómo, en la Cineteca Nacional (15 pesos para el que nos diga dónde mero y cuántos asistentes se espera albergar), cuando podría perfectamente ocurrir en los pinos (también con minúsculas).

En nuestra opinión, Museo debería ganar todos los Arieles, junto con Rita. Museo es una película metáfora nacida de una inquietud documental (¿quién quisiera robar el museo de antropología?), que plantea varias preguntas cuya solución estética sobrepasa cualquier efecto especial diseñado por Alfonso Cuarón. Pero pues hay quienes piensan que ese viene patrocinado por poderosas fuerza$ nacionales, capaces de comprar hasta una bolsa de Ariel.

Lo que sí es que, sin duda, con o sin el apoyo de la Secretaría de Cultura, los Arieles de 2019 serán los primeros en cobrar verdadera importancia para la enciclopedia. Punto.

@fugitivo5
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