Zlatan Ibrahimovic es como los buenos vinos: se pone mejor con el pasar de los años. Y no lo dice un servidor, sino el propio astro sueco que recién acaba de fichar por el LA Galaxy, noveno club en su exitosa carrera. El delantero más egocéntrico del mundo, pero también uno de los más determinantes de los últimos 15 años, dio por concluida su participación en el Manchester United para buscar un reto distinto en una liga que comienza a volverse popular por ser la escala final de grandes figuras.

Además de tener el privilegio de compartir vestidor con los Dos Santos, Zlatan buscará recuperar el nivel que le ha caracterizado apuntando al Mundial de Rusia, mismo que, como declaró hace un par de días, tiene contemplado jugar. Recordemos que el nuevo ariete angelino anunció su retiro de la selección de su país tras pasar desapercibido en la última edición de la Eurocopa. No obstante, además de que sería su segundo amago de jubilación, tanto medios y aficionados como el propio futbolista reconocen que aún hay tiempo para que Ibra dispute una justa mundialista más.

De concretarse este regreso, uno de los principales perjudicados sería la selección mexicana, donde deben estar limpiándose el sudor ante las interrogantes que esta y otras situaciones internas dejan a Osorio y compañía. Si bien Suecia se encuentra por debajo de México en el último ranking FIFA (lugares 17 y 19, respectivamente), contar con el multicitado delantero representaría un impulso considerable para los europeos, tanto en lo futbolístico como en lo anímico. Ya veremos si Jona Dos Santos, quien fue su compañero en Barcelona, lo hace cambiar de parecer a favor de la causa azteca.

Con la llegada de Zlatan a California, la MLS gana un elemento fundamental en su crecimiento. Inmediatamente se convierte en uno de los hombres de mayor experiencia de la nómina actual, además de ser uno de los mejores en haber pisado las canchas norteamericanas junto a gigantes de la talla de Steven Gerrard, David Villa, Landon Donovan y Andrea Pirlo. Haciendo honor a la tradición hollywoodense, LA Galaxy continúa su ambicioso plan de llenar su plantilla de estrellas que puedan equilibrar lo mediático y lo deportivo.

Ibrahimovic es, pues, un jugador que siempre dará nota. Ya sea por imprimirle su rostro a la moneda sueca o por anotar un gol merecedor del Puskas, el más empedernido de los futbolistas tiene uno o dos trucos más bajo la manga. Y más de uno deberá estar preparado para ello…

Comentarios