1. Evitar el Sol al mediodía

Mientras se practican actividades al aire libre como montar en bicicleta, leer o pasear por la playa, es bueno tomar el Sol. Sobre todo si esas actividades se realizan por la mañana o por la tarde evitando así la exposición durante las horas centrales del día (de 12 a 15 horas).
Los niños menores de dos años no deben exponerse directamente a la luz del Sol ni a la intensidad de los rayos UVA durante el día

2. Elegir el factor de protección solar adecuado

Usar crema solar es fundamental cuando uno se va a exponer al Sol. Pero además es importante elegir un factor de protección que sea adecuado y se adapte al tipo de piel y a la intensidad de los rayos UVA. Especialmente durante los primeros días del verano deben utilizarse productos con un factor de protección solar alto (25, 30, 35 o 50). Sin embargo, las cremas solo protegen del Sol durante un tiempo limitado y deben contener un filtro adicional contra los rayos UVA, que son los que provocan daños a largo plazo, tales como el envejecimiento prematuro de la piel o cáncer de piel

3. Calcular el tiempo de la exposición al Sol

Para averiguar durante cuánto tiempo protegerá la crema solar debe multiplicaser el tiempo de protección natural de la piel por el factor del protector solar. Por ejemplo, un tipo de piel muy clara se puede proteger de forma natural durante unos 10 minutos, por lo tanto, con un protector solar de factor 15 la piel estaría protegida durante 150 minutos. Cada persona tiene una protección natural diferente dependiendo del tipo de piel, pero por lo general, el tiempo suele ser de entre 10 y 30 minutos

4. Usar suficiente protector solar

Usar siempre grandes cantidades de protector solar. Como norma general, un adulto suele necesitar aproximadamente 35 gramos de crema solar para cubrirse totalmente el cuerpo, lo que corresponde aproximadamente a cuatro cucharadas grandes. Además, es importante echarse crema regularmente porque el protector solar se elimina con el sudor, con el roce de la tela (por ejemplo, el bañador o la toalla) o al bañarse

5. Protegerse con antelación

Después de aplicar la loción debe esperarse entre 20 y 30 minutos antes de tomar el Sol. Esto debido a que no todos los protectores actúan de inmediato y algunos tardan unos minutos en hacer efecto. Es importante asegurarse de untarse crema especialmente en las áreas más sensibles a la luz como el cuero cabelludo, la cara, las orejas, el cuello, la espalda, el pecho y el dorso del pie

6. Protección solar desde el interior

Para la alergia al Sol recomiendan consumir una dosis preventiva de entre 1.000 y 2.000 miligramos de calcio al día durante cuatro semanas, aunque hasta el momento no se ha comprobado científicamente su efecto. Además, se demostró en estudios que el uso de ciertos probióticos, las bacterias como Lactobacillus johnsonii (La1) o cepas de ecoli, reducen el riesgo de la aparición de alergias al Sol y aumentan la capacidad de regeneración de la piel. Los probióticos están incluidos en algunas dietas y en ciertos suplementos alimenticios

 

7. Evitar el uso de cremas solares poco fiables

Este tipo de productos anuncian un 100 por ciento de protección contra los rayos ultravioleta dañinos para la piel, pero no es así porque existe un cierto porcentaje de la radiación que siempre llega a la piel a pesar del uso del protector solar. Elige siempre protectores solares de confianza

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