Entramos a la última semana de las campañas político-electorales para renovar los 84 ayuntamientos. En medio de un proceso atípico por la pandemia del coronavirus (Covid-19), los hechos violentos no paran. Recién iniciaba la etapa proselitista cuando en Ixmiquilpan sujetos echaron bala en un mitin del candidato del partido Podemos Alfredo Ortiz Zamora; en el hecho, un miembro del equipo resultó lesionado. Apenas el fin de semana, la aspirante a la alcaldía de San Felipe Orizatlán, la priista Erika Saab Lara, fue víctima de un cobarde acto de violencia política de género. Desconocidos colgaron mantas afuera de su casa de campaña amenazándola de muerte. En las últimas horas, en Tlahuelilpan el abanderado panista Héctor Pérez Olguín denunció que varios sujetos realizaron detonaciones de arma de fuego cerca de donde encabezaba una reunión con vecinos de la demarcación. No muy lejos de ahí, en Tepeji, fue baleada la fachada de un comercio familiar del abanderado tricolor Salvador Jiménez Calzadilla. No se reportaron personas lesionadas. Hay otros casos, con un tufo más propagandísticos aunque no por ello insoslayables, como la denuncia que hizo el candidato a la presidencia municipal de Pachuca por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) Isidro Pedraza Chávez, quien acusó que integrantes de su equipo de campaña han recibido agresiones. Se trata de hechos que con toda seguridad quedarán en el archivo muerto de la impunidad. La inacción de las instituciones genera más violencia. En un estado donde se toleran esos niveles de crispación, seguramente los pillos seguirán haciendo de las suyas. Ese contexto no abona en nada a la incipiente democracia. Ese tipo de intimidaciones, además del temor a posibles contagios del virus, representa una ventaja para las distintas fórmulas que basan su éxito en el voto corporativo. Falta una semana para que terminen las campañas. ¿Qué otras sorpresas nos tiene preparadas este proceso electoral? De entrada, todo parece indicar que hay un ganador absoluto: el abstencionismo. De filón. ¿Cuál desarrollo? ¿Cuál beneficio? esta semana el gobierno federal anunció tres proyectos de infraestructura para Hidalgo, con una suma de 60.4 millones de pesos. Pero como casi siempre ocurre, las micro, pequeñas y medianas empresas recibirán solo migajas.

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