La educación es un derecho humano fundamental, esencial para ejercitar todos los demás derechos. Es un instrumento poderoso que promueve la libertad y la autonomía personal, y genera importantes beneficios a toda la sociedad (UNESCO, 2015).
En las últimas décadas el paradigma enseñanza-aprendizaje ha evolucionado otorgando al estudiante un lugar más activo en su educación. La simulación clínica es una metodología educativa que sitúa al estudiante en un contexto análogo a la realidad clínica, con el fin de entrenar habilidades y evaluar conocimientos en la práctica. El desarrollo tecnológico en ciencias biomédicas ha avanzado hacia la simulación integrada a sistemas computacionales y realidad virtual.
La simulación médica educativa permite la recreación de procesos mediante modelos robotizados, electrónicos y/o pacientes estandarizados, utilizados para favorecer el aprendizaje basado en problemas y disminuir los errores médicos persistentes.
El error en la práctica médica contemporánea es una circunstancia prevalente que puede empezar a corregirse desde la etapa temprana de la formación, mejorando los conocimientos básicos, pero sobre todo desarrollando práctica y destrezas.
Preocupada por esa situación, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo creó el Clemps (Centro Latinoamericano de Educación Médica por Simulación); que permite a las y los alumnos de las ciencias de la salud, como medicina, odontología y enfermería, aprender y desarrollar un alto porcentaje de todas sus habilidades y aptitudes que implementarán en su vida laboral cotidiana, integrando así una formación profesional favorable para el beneficio de la sociedad.
Clemps está formado por diversas áreas, como odontológica, la cual está integrada por 15 simuladores dispuestos de tal manera que todos los estudiantes sean capaces de desarrollar sus habilidades y destrezas mediante la práctica.
En la actualidad se realizan procedimientos tecnológicos, como la simulación, para lograr una enseñanza objetiva y sistemática de las habilidades psicomotoras y cognitivas propias de una profesión como la odontología (Ortega y cols, 2010).
Cada simulador se encuentra integrado por una charola de trabajo, una mesa, una lámpara para la adecuada iluminación en el campo de trabajo, así como el regulador de agua, de aire para la pieza de alta, pieza de baja, eyector y jeringa triple.
De igual manera está integrado por un simulador, el cual está perfectamente preparado para adaptar tipodontos, además de estar formado por una palanca, la cual funciona como regulador de la posición indicada de trabajo, un cabezal de plástico y los tornillos que permiten adaptar el tipodonto a la altura adecuada de trabajo. Dicho cabezal también gira de derecha a izquierda ayudando al operador a tener mejor visibilidad y mejorar sus puntos de apoyo.
El área de simulación es una eficaz herramienta en asignaturas como técnicas quirúrgicas, salud pública y operatoria dental; donde se llevan a cabo diferentes practicas según el nivel que curse el alumno; como: lavado de manos, colocación de instrumental, roles de cirujano, instrumentista y circulante; conocer las posiciones del operador respecto al paciente así como los puntos de apoyo y toma de instrumental practicando así el campo de visión para la correcta valoración en el diagnóstico del paciente, posteriormente realizan cavidades y colocación de bases para diversas obturaciones como resinas y amalgamas, incrustaciones inlay, onlay y overlay estéticas y metálicas bajo la asesoría de Elvia Gómez Moreno, Marlen Montiel Mendoza y Carmen Balderas Delgadillo.

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