Después del crecimiento alarmante de las cifras relativas a la epidemia del Covid-19 en Hidalgo, las autoridades por fin reaccionaron. Aunque lo hicieron de forma discreta, como no queriendo hacer demasiado ruido. El gobierno del estado no hizo anuncios espectaculares. Solo envió a funcionarios de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Hidalgo (Copriseh), en compañía de autoridades de las direcciones de mercado y abasto de Pachuca, a recorrer establecimientos para informar a los vendedores capitalinos que tendrían que volver a parar en caso que sus negocios no fueran esenciales. Las autoridades, al igual que toda la población, se encuentran desgastadas por la duración de la epidemia, que ya supera los cuatro meses. Al gobierno del estado ya no le interesa cargar con otra medida impopular como es un nuevo cierre de negocios. La que sí dio la cara a través de un videomensaje difundido en redes sociales fue la alcaldesa Yolanda Tellería Beltrán, quien anunció que, debido a que la entidad permanece en alerta roja, inspectores irían a invitar a negocios no esenciales a que volvieran a cerrar sus puertas. La medida está justificada debido al alarmante crecimiento de la epidemia durante las últimas dos semanas. Ayer, este diario dio a conocer un estudio elaborado por el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Aurelio Granados en el que alertó que en tan solo 13 días la cifra de casos activos pasó de 643 (12 de julio) a 978 (25 de julio), lo que representó un crecimiento de 52 por ciento. No hay vuelta de hoja: o se ordena un nuevo confinamiento, o quienes van a resentir el crecimiento de pacientes serán los hospitales, que por cierto ayer registraron un aumento en lo que respecta al uso de ventiladores y respiradores, cuya ocupación pasó del 14 al 23 por ciento. De filón. El secretario ejecutivo del consejo estatal de seguridad pública Juan de Dios Pontigo Loyola reconoció ayer durante conferencia de prensa que, una vez que concluya el periodo de confinamiento derivado de la pandemia del Covid-19, la incidencia delictiva en la entidad volverá a incrementar. Ni siquiera unas de cal por las que van de arena.

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