GUSTAVO ROSALES RODRÍGUEZ /
IMSS Hidalgo

Desde que nacemos la leche es uno de los alimentos más importantes para el desarrollo de los seres humanos, por lo que la lactancia materna en los primeros meses no tiene igual en la nutrición.
Un vaso de leche durante la infancia es vital para el crecimiento, esencialmente de los dientes y huesos por su alto contenido en vitamina D, que es un factor insustituible para absorber calcio y fósforo, minerales imprescindibles para la formación de tejidos óseos; por lo que en caso de no ser consumidos puede traducirse en enfermedades como osteoporosis en adultos mayores y raquitismo en niños.
La leche como ya se ha descrito es un alimento significativo, que gusta a chicos y grandes, pero para muchas personas es casi o imposible consumirla, pues el cuerpo produce reacciones desagradables para quien ya no puede digerirla adecuadamente, Los síntomas del rechazo por lo general comienzan hasta finales de la niñez o comienzos de la edad adulta, estos son: distensión abdominal, cólicos abdominales, diarrea, gases, náusea, entre otros.
La intolerancia a la lactosa es la incapacidad de sintetizar el azúcar que se encuentra en la leche y derivados de esta. Lo que sucede cuando una persona ingiere un alimento lácteo es que una enzima en el intestino delgado, llamada lactasa, descompone la lactosa en dos azúcares denominados glucosa y galactosa, las cuales son fáciles, para la mayoría, de absorber por parte del torrente sanguíneo convirtiéndola en energía para el organismo.
Sin embargo, no todas las personas presentan las mismas señales, ni el mismo grado de intolerancia, por lo que es indispensable tomar en cuenta que la lactosa está presente en muchos alimentos, suplementos o bebidas y no exclusivamente en productos lácteos. Se encuentra en sopas, pan, golosinas, salsas y medicamentos, por lo que se aconseja que antes de probar cada comestible se lea la etiqueta para identificar sus ingredientes.

+ Posibles motivos

Estas son algunas recomendaciones para controlar de mejor forma la ira y así evitar en lo posible los corajes

  • Medicinas
    Algunos antibióticos propician el poco desarrollo de la lactasa, por lo que la intolerancia puede ser temporal
  • Padecimientos
    O enfermedades de otra índole. Inflamación del intestino delgado, gastritis, celíaca o Crohn, así como producir una menor cantidad de enzimas de lactasa
  • Infecciones
    estomacales. Una vez que la flora intestinal ha sido afectada, esta no digerirá fácilmente la leche
  • Edad
    El organismo eventualmente deja de producir lactasa, por lo que es difícil que no se desarrolle intolerancia

¿Cómo vivir con intolerancia a la lactosa?

  • De acuerdo con
    la licenciada en nutrición Nandy García Silva, promotora de salud de la delegación del IMSS en Hidalgo, recomienda que una vez que ya se padece ese problema lo mejor es buscar la manera de reducir el consumo de leche, y aunque algunos alimentos contienen lactosa, en la mayoría de los casos esto puede ser controlable, ya sea combinarla con otros alimentos, ingerirla de tipo deslactosada, o en su caso sustituirla con yogurt o quesos que presenten una baja concentración.

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