Ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) brindó su primer informe trimestral correspondiente a su segundo año de gobierno. Y más allá de lo que pudiera desglosar respecto a su ejercicio gubernamental, los reflectores estaban esperando algún anuncio del mandatario para paliar la crisis económica derivada de la pandemia provocada por el coronavirus (Covid-19). Millones de empresarios de todas las categorías esperaban alguna medida desde el gobierno federal que los ayudara a atenuar estos meses que vienen en los que muchos se quedarán sin ingresos por la parálisis que implican las medidas de distanciamiento social. Pero, para decepción de millones de mexicanos, no hubo anuncio alguno del presidente en ese sentido. Quizá la única medida que atendió López Obrador, de las varias que le ha presentado la cúpula empresarial, fue la de agilizar la devolución del impuesto al valor agregado (IVA) a los contribuyentes. Pero no hubo programa alguno para facilitar el pago de impuestos en tiempos del coronavirus ni tampoco algún plan para evitar el cierre de miles de empresas como prevén los propios líderes del sector. En contraste, el Ejecutivo federal enfocó baterías en apoyar la economía nacional mediante programas sociales y un plan de infraestructura que incluye mantener sus grandes obras: el Tren Maya, la refinería Dos Bocas y el aeropuerto Felipe Ángeles, que se construye en la base aérea de Santa Lucía. Anunció además algunas medidas adicionales de austeridad que se antojan insuficientes frente a los efectos de la pandemia a nivel global y nacional. ¿Qué ahorros pueden alcanzarse bajando los sueldos de subdirectores y la suspensión de los aguinaldos de altos funcionarios? Después de escuchar al presidente López Obrador, quedó claro que el gobierno de la 4T dejó a los emprendedores a su suerte y que serán ellos quienes inventen un plan para no morir de asfixia. La pregunta es, ¿cuántos podrán con semejante paquete y cuántos morirán de inanición tras estos meses de crisis? De filón. La pandemia no deja títere con cabeza y también el proceso electoral fue severamente golpeado luego de que el Instituto Nacional Electoral (INE) decidiera suspender las elecciones municipales en la entidad. Especialistas advierten que habrá que ajustar presupuestos frente a la postergación. Así es, todo cuesta.

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