Intento, solo trato, número uno, de explicar en pocos párrafos y de la manera más clara posible para todos ¿por qué hay terremotos?, ¿qué son?
Veamos, los terremotos se suelen producir por el deslizamiento de la corteza terrestre, la capa más superficial de la parte rocosa de la Tierra, en torno a una falla, que es una especie de cicatriz que se produce en zonas donde esta capa es más frágil. Los temblores aparecen porque, a medida que se van deformando y doblando algunas partes de esta capa superficial (litosfera), se va almacenando energía elástica, al igual que una goma que se estira cada vez más. Pero cuando estas rocas alcanzan su límite de deformación, se fracturan y liberan esa energía acumulada en forma de vibraciones sísmicas.
Así, de forma similar a lo que ocurre cuando se lanza una piedra a un estanque tranquilo y se producen ondas concéntricas, desde el origen se libera energía en todas direcciones. A este origen se le llama foco o hipocentro y desde él se proyecta una línea vertical hacia la superficie para designar el llamado epicentro. Sea como sea, cuando esas ondas se liberan, pueden llegar hasta la superficie y sacudir los cimientos de los edificios y también viajar horizontalmente por el interior de la Tierra. Una vez que se produce esa repentina liberación de energía, a veces los materiales necesitan cierto tiempo para acomodarse, y por eso no es extraño que se produzcan las llamadas réplicas, es decir, terremotos más débiles que el principal, incluso varios días después.
Los movimientos de la Tierra

Hay muchas pruebas de que la corteza se levanta (forma cordilleras, por ejemplo), de que se adentra en las profundidades o incluso de que se mueve horizontalmente. Los científicos explican estos inmensos movimientos acudiendo a la teoría de la tectónica de placas, según la cual grandes porciones de la corteza terrestre (placas tectónicas, entre ellas “la de Cocos”) se están moviendo lenta y continuamente. Estos bloques interactúan entre sí, y deforman las rocas de sus bordes. Es precisamente en esas zonas de interacción donde se originan la mayoría de los terremotos. Estas regiones, que ya hemos dicho que se conocen como fallas, pueden ser muy grandes y pueden generar grandes terremotos, como por ejemplo la falla de San Andrés, que mide cerca de mil 300 kilómetros y que separa dos enormes bloques, la placa Norteamericana y la placa del Pacífico. Pero lo más habitual, es que las fallas estén inactivas y no generen terremotos.

Frecuencia de los terremotos

Al año se producen más de 300 mil terremotos con magnitud suficiente para dejarse sentir a lo largo y ancho de todo el mundo, pero por suerte la mayoría son temblores pequeños y que producen pocos daños. Normalmente, solo tienen lugar 75 terremotos significativos cada año, y muchos de ellos se producen en regiones remotas. Con todo, se calcula que cada año se producen por término medio 18 terremotos importantes y 1,4 terremotos muy grandes. Cuando los terremotos se producen cerca de poblaciones importantes, el temblor del terreno y la licuefacción de algunos sólidos pueden ser totalmente devastadores. Además, tal como ocurrió en el terremoto de San Francisco de 1906, las vibraciones pueden romper las tuberías de gas y provocar incendios muy destructivos, a la vez que las tuberías del agua quedan inservibles.

La escala de Richter

Aunque hay varias medidas para representar la potencia de los terremotos en todo el mundo, una de las más habituales es la magnitud de Richter. Esta se obtiene a partir de un tipo de onda superficial que se produce en los terremotos y al aplicar una escala logarítmica, de modo que cada unidad de magnitud de Richter corresponde a un aumento de la energía de 32 veces: es decir, un terremoto de magnitud cuatro en la escala de Richter libera 32 veces más energía que uno de magnitud tres, aproximadamente. Para hacerse una idea del poder de estos movimientos, un terremoto de magnitud cuatro libera una energía comparable a la de una explosión de 500 kilogramos de dinamita mientras que la prueba atómica de 1946 en el atolón Bikini liberó una energía comparable a un terremoto de magnitud seis en la escala de Richter. Esto anterior es de la manera más clara en que pude poner lo que investigué en diferentes libros, sitios, etcétera. Lo que son y porque hay terremotos.

La ayuda

Este fenómeno tan humano, tan mexicano, tan solidario, es maravilloso y emocionante, uno se encuentra con el desastre y se entrega totalmente a lo que los demás hacen para bien de los que han sufrido o sufren por los daños, debido al terremoto. Hemos sido siempre, en este país, la muestra para el mundo de lo que es la solidaridad, lo más unidos y fuertes, como pocos. Apunto muy aparte, de manera relevante, que la ayuda es necesaria sí, pero por mucho tiempo, por lo que sugiero tener una forma de estar siempre enterados de cómo van las cosas con los que sufrieron, los que perdieron de todo o todo, por mucho tiempo y no cejar en el empeño de ayudarlos, y que la iniciativa privada (que casi nunca aparece en estos desastres) ayuda al igual que las instituciones.
No olvidar que para remover solo los escombros del temblor de 1985, tardaron 10 años, que para este podrán ser años también, pero y por encima de todo mantenernos unidos para darle seguimiento, ayuda a las personas, los seres humanos afectados, las víctimas fallecidas o supervivientes de esto. Mexicanos no lo olvidemos cuando desaparezca de la primera plana de los periódicos o de la pantalla o de la radio, redes sociales, Internet, porque es después cuando más ayuda necesitan nuestros hermanos, compatriotas, los mexicanos de a pie, que seguirán (tristemente) por mucho tiempo, con sufrimiento y carencias, es entonces cuando hay que apretar, por favor no caigamos en lo mismo, y olvidemos, dejando que la rutina nos emborrache y se lleve lo que sentimos hoy por todos, y entre todos, para todos y cada uno, ¡no nos dejemos ganar!

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Asesor especialista en políticas públicas de alta injerencia social, licenciado en derecho por la UNAM, maestro en tecnologías de la información con carácter social, productor y director de cine (cortometrajes y películas independientes) y de televisión (documentales y comerciales). Cambridge English: Proficiency.